Diputada Erika Vanessa del Castillo Ibarra

Diputada federal, secretaria de la Comisión de Derechos Humanos e integrante de las comisiones de Cultura y Cinematografía y de Derechos  de la Niñez y de la Adolescencia

Erika Vanessa del Castillo Ibarra 2019. Foto: Rosa Martínez.

De las comisiones en las que es integrante, ¿cuáles son las iniciativas impulsadas y los temas pendientes?

En las Comisiones en las que yo participo hemos tratado de apegarnos hacia el plan que tenemos como bancada. Es muy importante encaminarnos al Proyecto de Nación, lo que significa la cuarta transformación. Estamos participando en el tema de la desclasificación de documentos dentro del proceso de extinción, la desaparición de Luz y Fuerza del Centro y hasta la supuesta solución al conflicto del periodo de 2014 a 2016.

Entonces, hemos tenido reuniones, la última con el Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales (inai) para saber qué sucedió. Sobre todo para las 44 mil familias que se vieron afectadas, para que conozcan la realidad del proceso y así determinen qué pasos seguir. Buscamos que se desclasifiquen esa información y que aparezcan en el portal del inai para que a ellos les sea mucho más fácil descargarlos.

Llevamos una primera reunión y se quedó en tener una segunda con el inai, justamente para ir viendo cómo desclasificar esos documentos. Éstos tienen que ver, por un lado, con el decreto de extinción donde había más números rojos. Por otro lado, con el proceso de la negociación hasta la solución al conflicto, se les dijo como a las familias. En ese sentido, queda pendiente un pasivo laboral; estamos hablando de más de 80 mil millones de pesos, y el tema es la antigüedad de los trabajadores.

El impacto que tendría es saber que pasó, porque además hay que entender que por cierto periodo de ley ellos tenían que cobrar sus liquidaciones, de lo contrario las perdían. ¿Qué sucede ahora? Se supone como una solución se generó una cooperativa, pero los trabajadores todavía no tienen empleo en su gran mayoría. Peña Nieto dijo que ya estaban solucionando el conflicto, que ya había empleo. Ellos lo que quieren saber es ¿qué está sucediendo? y ¿cuál es la verdad? Quieren saber si vale la pena seguir en la lucha o dar vuelta atrás y continuar con otra cosa. La verdad es que este golpe es para los trabajadores, pero sobre todo para la familia. Fue muy duro.

Como integrante del grupo parlamentario de morena, ¿cuáles son los objetivos para lograr a corto y mediano plazo en el Congreso?

Pues a corto plazo ya paso el presupuesto, ya lo logramos. La revocación de mandato ya está. Ahora, a mediano plazo, es subir a rango de ley la pensión para las personas adultas mayores y para las personas con discapacidad, ese es un gran reto. Esto es pensando en que la mayoría de la población de este país no tiene una pensión por trabajo. Es un sector muy pequeño el que lo ha logrado, pero los que siguen no lo van a tener. Entonces, nos gustaría volver a tener pensión; ese sería el ideal al que queremos llegar.

La estrategia que se ha tenido desde el legislativo, acompañado de nuestro presidente, es detener estas malas prácticas y bajar los sueldos, aunque muchos se quejan de que les bajaron el sueldo, o de ya no tener el empleo. Hay algunos que eran buenos elementos, si es verdad, sin embargo, en su mayoría también había personas que estaban de aviadoras. Aquí también, en la Cámara. En ese sentido hubo gente que ganaba como asesor, y hasta más que el presidente.

Se supone que se tenía hasta un auto por cada diputado, y con chofer. Pues ahora, si tú quieres tener un auto tú te lo compras, como todos los mexicanos a los que les cuesta comprar un carro. Entonces esos problemas ya se resolvieron. Todo eso es reducir y sobre todo es para cambiarnos el chip. Es una nueva manera, es otra cultura.

Cómo diría una compañera diputada “tenemos que hacer mucho con poquito”. Pero ese poquito tiene que llegar a los que siempre han estado atrás, porque el lema es “nadie se queda atrás”.

¿Hacia dónde debería transitar morena para consolidarse como partido político?

Creo que se tiene que encaminar a la unidad. No hay otra, la unidad y tener miras más altas, porque nuestro movimiento, nuestro partido, es la herramienta, pero no es el fin. Entonces, tenemos que seguir. El partido es una herramienta formativa, de información, organizativa. Pero al recordar que de estos 30 millones que votaron con nosotras y nosotros sabemos que no todos están organizados, el reto es que tenemos que ir más allá porque las condiciones que nos está marcando el contexto requieren unidad y trabajo en colectividad. El país es nuestra casa, queremos la paz, pero hay caminos para la paz, ésta también es el camino, y para construir esa cultura de paz se necesita abrir y cerrar filas.

¿Hacia dónde debería transitar morena para consolidar la participación de las mujeres en los cargos de dirección del partido?

Creo que para consolidar, insisto, se requiere la formación, la información y la organización de todas. Es la solidaridad entre todas, la sororidad. Somos compañeras, no somos enemigas, aunque esa es la cultura que nos enseñaron por muchos años. Ahora es el cambio y la participación y el empoderamiento es en las comunidades.

Es en las comunidades porque a veces la compañera no puede salir a organizarse porque el marido sigue sin darle permiso. Tengo muchas compañeras así: ¡es que ya me regañaron!, ¡ya se enojó!, ¡ya me reclama porque el niño va mal en la escuela! Bueno, la tarea también es del compañero. Desde ahí hay que ir formando y empoderar a la compañera, porque también tiene un papel fundamental, tiene que ser en colectivo.

En la medida en que tú te vas formando y organizando, desde ahí vamos a poder proponer a más compañeras. También ha sucedido en muchos casos en que están las compañeras y ya saltaron al marido y ahora le piden permiso al líder. Como dice la consigna: ¡Somos el Che en la calle y Pinochet en casa!

Creo que hay que formar e informar, y siempre estar en la idea de que debe de haber paridad, e igual paridad en la dirección dentro de los órganos de nuestro partido. Debe haber obviamente madurez política.

No es un favor, no es “porque soy la cuota”. ¡No! Es porque necesitamos que las mujeres también den su punto de vista de cómo vamos a conducir este movimiento. En este movimiento la mayoría somos mujeres. En ese proceso tenemos que ir integrando y luchando, son nuestros principios como partido.

¿Cuáles son los principales retos que enfrenta morena?

Seguirnos formando e informando, y no perder la unidad entre nosotros. Los enemigos están afuera, no estamos adentro. Buscar también otros más de los 30 millones que votaron por nosotros, que confiaron en nosotros.

En eso tenemos que pensar. ¿Qué queremos? ¿Queremos que regrese la derecha? ¿Eso es lo que queremos? ¿Queremos esa derecha perversa, pero ahora sin mascara? Porque al principio tenía máscara y tenía instituciones que maquillaba, pero con toda esta información que ahora estamos conociendo, nos damos cuenta de la barbaridad.

Estamos buscando ir construyendo y tenemos muchos retos: construir, reconstruir, entre todas colectivamente con la comunidad. Con madurez, y a quién no le guste la inclusión, la diversidad, pues no es del Movimiento Regeneración Nacional (morena), no es de izquierda, y es mejor salir. Que nos permita organizaciones entre nosotras y nosotros. No podemos permitir que secuestren nuestro movimiento, nuestro partido, que nos ha costado mucho.

Entonces, en un país de prioridades, de urgencias, que carece tanto de todo, en conjunto tenemos que ir valorando prioridades, y la prioridad son los que menos tienen.

¿Considera que morena como partido, y desde el cambio de gobierno, representa la democracia efectiva y participativa?

Con el cambio sí, claro que se cumplió, lo logramos y además logramos que fuera pacífico. Yo, todas y todos los que votaron. En la universidad soñamos con la revolución. Yo misma vengo del movimiento estudiantil del 99.

Por eso para mí es muy importante la organización colectiva, formativa e informativa. Para defender, ¿dónde puedo defender?, mi calle, no me pidas más porque no puedo. Por ejemplo, me ha tocado recorrer el territorio en Gustavo A. Madero, allá en Cuautepec, y a veces veía a los niños cuidados por otros niños mayores, y viviendo en malas condiciones con posibilidad de ser presa de cualquier persona. Y la mamá trabajando porque no tiene de otra. A esas mujeres tenemos que ir a formar, porque a veces, justamente son ellas las violentadas, son ellas las asesinadas. 

¿Considera que desde el cambio de gobierno han mejorado las condiciones de justicia en la sociedad?

Es un proceso. No falta mucho. No podemos decir que nada más porque llegamos nosotros todo se soluciona, porque entonces sería mentir. Sin embargo ahora se sabe y antes no se sabía. Antes se maquillaba y teníamos una Comisión Nacional de Derechos Humanos qué no resolvía. La gente se moría por diarrea, ahí tenemos a Ernestina, en Zongolica (Veracruz). Así tenemos miles de casos a la fecha no resueltos, que por supuesto necesitamos desclasificarlos. Es un proceso importante el conocer y saber qué pasa en la realidad, ahí es donde estamos luchando para que se sepa lo que se ignoró de tanto olvido, de tantas de estas décadas, porque no solamente fueron tres administraciones.