Breviario histórico de la crisis del Sistema de Salud y Seguridad Social y el Covid-19 en México

Martha Adriana Cota Sánchez*

Dedico esta comunicación a todas las mujeres y niñas
que en cuarentena no lograron escapar del violador o de la muerte.

Foto: Carolina Ramírez, 2020.

La pandemia del Coronavirus SARS-CoV-2, que provoca la enfermedad de Covid-19, ha afectado a todos los países del hemisferio, deja al descubierto un problema estructural mundial. La profunda crisis de los Sistemas de Salud y Seguridad Social, producto de las políticas que impulsaron los gobiernos de corte neoliberal durante los últimos 40 años. La inequidad en la distribución de la riqueza y los recursos; un sistema en crisis, dominado por la economía de mercado sin restricciones, al margen de la ética, sin justicia social y profundamente corrupto.

Veamos algunos antecedentes en México:

a) En 1982 el gobierno de Miguel de la Madrid (1982-1988), inició la privatización de las empresas públicas, con lo cual se cancelo la policía social y la capacidad económica del Estado. Se redujo el presupuesto a las instituciones públicas de salud y de seguridad social, lo cual repercutió en la baja de salarios al personal de este sector y condiciones inadecuadas de trabajo por falta de material y equipo para realizar sus funciones. Los servicios de atención a la salud se deterioraron y cayeron en un grave descrédito.

b) La administración de Carlos Salinas de Gortari (1988-1994) abrió las puertas a la globalización financiera, profundizó la privatización de empresas públicas y bancos. Salinas inauguró el llamado “liberalismo social”, a través del Programa Nacional de Solidaridad de lucha contra la pobreza, con una fuerte tendencia clientelar orientada, en los hechos, a la legitimación del Estado neoliberal.

c) La política social zedillista (1994-2000) culminó con la privatización del sistema de pensiones del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y la creación de las Administradoras de Fondos para el Retiro, sostenidas por los rendimientos de inversión en títulos de la deuda pública, que financiaría parte del rescate bancario, conocido como Fondo Bancario de Protección al Ahorro. En 1995 se consumó la reforma de un modelo de seguridad social solidaria y pública por otra seguridad social individual y privada.

d) Vicente Fox (2000-2006) profundizó la reforma a través del Programa de Apoyos Directos al Campo y el Programa de Educación Salud y Alimentación, convertido este último en el Programa de Desarrollo Humano Oportunidades, focalizado y selectivo; a la par de sendos recortes al presupuesto del gasto social al IMSS, al Insituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE) y a los estados y municipios del país. Provocó el desfinanciamiento en el gasto operativo, la reducción de empleos formales (y la consecuente reducción de las aportaciones obrero-patronales), recorte de personal, desabasto de medicamentos, disminución de la inversión en equipo y mantenido ocioso de hospitales, aunado a los déficits en los Seguros de Enfermedades y Maternidad y Gastos Médicos de Pensionados, desfinanciados por cuotas y aportaciones insuficientes. Se reconoció que las jubilaciones y pensiones del IMSS, en pocos años no se podrían cubrir.

e) El sexenio de Felipe Calderón Hinojosa (2006-2012) estuvo marcado por la gran crisis militar, bancaria y financiera que estalló en 2008. La reforma petrolera y la mercantilización de los servicios de salud y la privatización de las prestaciones sociales, a través de la subrogación de servicios, justificaba la ineficacia de las prestaciones sociales del IMSS e ISSSTE. Otra fue la falta de atención ante el debilitamiento de los sistemas de salud y de los servicios públicos, que fueron transferidos a las mujeres; donde el trabajo de atención y cuidados en casa, aunado al incremento de las familias monoparentales, entre las cuales el 78% está encabezada por mujeres, ante la reducción de los salarios y las llamadas políticas de flexibilidad laboral que se atrevieron a denominar políticas de género, agudizo la precarización de sus vidas.

f) Puesto en crisis todo el Sistema de Seguridad Social, Enrique Peña Nieto (2012-2018) profundizó la mercantilización del abasto de medicamentos e insumos básicos de salud, por medio de transferencias de recursos públicos a las empresas privadas del sector. Al reconocer que las enfermedades de los mexicanos están relacionadas con la obesidad, la hipertensión, diabetes y cáncer, se priorizó la atención y compra de medicamentos para garantizar la atención a la población no derechohabiente a través del Seguro Popular.

Los Institutos Nacionales de Salud, establecieron un subsistema de atención y cobro por servicios según un estudio socio-económico. La atención supuso la compra de medicamentos y gastos de hospitalización por parte de los usuarios. Detrás de esta política se escondió uno de los grandes negocios del gobierno con la industria médico-farmacéutica local e internacional (actualmente se investigan sus alcances).

Este apretado breviario histórico de la crisis de la seguridad social en México, pretende ofrecer un panorama de lo que ha significado el despojo de los derechos sociales y de salud ganados por las luchas de la clase trabajadora y los movimientos sociales después de la Revolución Mexicana. El artículo 4° constitucional a la letra dice:

Foto: Carolina Ramírez, 2020.

Toda persona tiene derecho a la protección de la salud. La ley definirá las bases y modalidades para el acceso a los servicios de salud y establecerá la concurrencia de la Federación y las entidades federativas en materia de salubridad general.

El gobierno de Andrés Manuel López Obrador (2018-2024). La Cuarta Transformación: visión garantista de derechos.

Diagnóstico inicial del Sistema de Salud:

1) Corrupción y tráfico de influencias; 2) Instalaciones abandonadas; 3) Sobre carga de servicios; 4) Falta de personal; 5) Falta de medicamentos e insumos; 6) Tiempo de espera prolongados; 7) Atención deshumanizada.

Los grandes cambios en la política de Salud y Seguridad Social del actual gobierno se expresan en el Plan de Salud 2019-20241 que establece: el Acceso efectivo a los servicios requeridos para la población sin seguro social laboral, a través del Instituto de Salud para el Bienestar, del IMSS, el ISSSTE, el Instituto de Seguridad Social para las Fuerzas Armadas Mexicanas, y Petróleos Mexicanos.

Objetivos específicos:

Servicios de salud y medicamentos gratuitos; federalizar los sistemas estatales de salud; implementar el Modelo de Atención Primaria de Salud Integral: Prevención, Detección, Tratamiento; reorganizar la regulación sanitaria: fortalecer la industria farmacéutica nacional e investigación innovadora.

Este cambio refleja el reconocimiento del profundo deterioro del sistema de salud en su conjunto y los grandes retos a los que se enfrenta el gobierno actual. A un año de iniciada la trasformación del Sistema de Salud, llegó la pandemia de Covid-19, acelerando los cambios proyectados para el sexenio.

Destacamos que, ante el tráfico de influencias y la clara corrupción imperante en el sistema de adquisiciones en el IMSS, se decidió transferir las compras a través de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, quien, a su vez, se vinculó con la Organización de las Naciones Unidas, quienes elaboraron un padrón mundial de precios para realizar compras de medicamentos a las grandes firmas farmacéuticas. Este candado impide la especulación de precios entre países, es decir, por este medio se desactivó la corrupción en ese rubro.

Ética y justicia social dirigen al nuevo proyecto de Salud y Seguridad Social en México. Los retos para recomponer al sistema son muchos. Está pendiente toda una agenda que, además, incluya una política de cuidados sin la recarga de trabajo de las mujeres no reconocido y menos remunerado. Después de décadas de empobrecimiento la población mexicana se encuentra enferma, desnutrida, obesa, propensa a desarrollar distintos tipos de cáncer, diabetes e hipertensión, más todas las enfermedades tropicales y locales que se han ocultado por considerarlas no rentables. El saldo de este largo periodo sigue mostrando sus estragos.

Covid-19, será recordada como la gran pandemia del siglo XXI, pero también como la gran posibilidad de recuperar los vínculos que después del miedo resurgen de las entrañas más profundas entre la población mexicana. De estas desfortunas renace la solidaridad, el reconocimiento entre unas y otros. Defender al país es defender nuestra vida, el derecho a la salud para todas y todos, el derecho a una alimentación sana y nutritiva y el acceso a todos los derechos y servicios que por décadas fueron regateados. Los esfuerzos de la Cuarta Transformación del Estado mexicano son la esperanza.

Foto: Carolina Ramírez, 2020.

* Socióloga. Maestrías en Estudios Latinoamericanos y Periodismo Político. Promotora de difusión cultural. Universidad Autónoma Metropolitana-Unidad Xochimilco.

1 Secretaría de Salud (2019), “Plan Nacional de Salud 2018-2024”. Recuperado el 15 de julio de 2020, de <http://www.hgm.salud.gob.mx/descargas/pdf/dirgral/Plan_Nacional_Salud_2019_2024.pdf&gt;.

Bibliografía consultada

Solís de Alba, Ana Alicia, Enrique García Márquez, y Max Ortega (coords.) (2000), El último gobierno del PRI. Balance del sexenio zedillista, Itaca, México.

Solís de Alba, Ana Alicia, Max Ortega, Abelardo Mariña, y Nina Torres (coords.) (2003), Globalización. Reforma neoliberal del Estado y movimientos sociales, Itaca, México.

Solís de Alba, Ana Alicia, Max Ortega, Abelardo Mariña, y Nina Torres (coords.) (2004), Imperialismo, crisis de las instituciones y resistencia social, Itaca, México.

Solís de Alba, Ana Alicia, Max Ortega, Abelardo Mariña, y Nina Torres (coords.) (2006), Proyecto der nación y movimientos sociales, Itaca, México.

Solís de Alba, Ana Alicia, Max Ortega, Abelardo Mariña, y Nina Torres (coords.) (2010), Socialismo, capitalismo y movimientos sociales, Itaca, México.

Páez, R. (2015), Pautas bioéticas. La industria farmacéutica entre la ciencia y el mercado, Fondo de Cultura Económica, México.