Las redes sociales y la falsa disputa por las banderas del 8M-2021

Martha Adriana Cota Sánchez*

Marcha del Día Internacional de la Mujer, Ciudad de México.
Fotografía digital de Virginia Barrera Rodríguez, 2020.

Cuando las mujeres del Movimiento Regeneración Nacional (morena) levantan la consigna ¡La Cuarta Transformación (4T) será feminista o no será!, están diciendo que son parte del movimiento de la transformación de México. Colocan su participación activa reconociendo el proceso de las luchas históricas de las mujeres que las precedieron en la historia. Por eso la formación política de cada una de las mujeres es fundamental. El feminismo ha logrado teorizar desde distintas perspectivas, la complejidad de las demandas y los abordajes desarrollados por las mujeres con sus experiencias y formas de organización social y política. De ahí la importancia de la elaboración de categorías conceptuales como: cuerpo, raza, etnia, trabajo, salud, educación, participación política, derechos a elegir tanto la maternidad como la preferencia sexual, son, entre otras tantas herramientas para comprender la totalidad del sistema capitalista patriarcal al ejercer su poder, a través de la reproducción sistemática de la dominación, represión, explotación, violencia, misoginia y censura.1

La participación de las mujeres y las luchas que enfrentan para ocupar espacios de representación (lo que conocemos como paridad de género), se traducen las más de las veces en violencia política y en discriminación por parte de sus pares masculinos, con ello evidenciamos que las leyes por sí solas no transforman. Lo cierto es que La Ley de Paridad de Género es un logro histórico de las mujeres de morena, los otros partidos nunca impulsaron esta demanda, ni las propias mujeres que los integran porque en la ideología de la derecha no cabe esa reivindicación.

Para hacer justicia a las mujeres, el gobierno se enfrenta día con día a desmontar un complejo sistema corrompido. No es menor identificar las dimensiones de este problema en los poderes que componen al Estado por medio de los lazos que se crearon entre las instituciones y empresas del gobierno y los negocios privados que tienen un gran componente en la industria de la violencia. Otra dimensión se ubica en el poder judicial, donde la justicia se realiza o no, en función del poder corruptor de la autoridad. Jueces y magistrados impunemente legislan en favor de quien corrompe la ley. La indefensión de las mujeres es atroz y las demandas de justicia se desbordan, y qué decir de los medios de comunicación que directamente se colocan como un espacio del poder económico que representan.

Una de las innovaciones del discurso y la comunicación del Presidente Andrés Manuel López Obrador, ha sido el uso audaz de las redes sociales, reconociéndolas como la herramienta de interlocución con el pueblo. “Las benditas redes sociales” lograron difundir y colocar la imagen, el discurso y arrastre social a lo largo de todo el país con morena. Sin ellas, era altamente probable que el fraude doblemente impuesto a la nación mexicana se repitiera por tercera ocasión.

En este contexto es en las redes sociales, particularmente en Twitter, donde se ensayó una nueva estrategia de desprestigio al gobierno actual. Según el análisis realizado por el equipo de Tlatelolco Lab en su estudio “La disputa por el 8M. Sentidos, disputas e intereses”2 (que reproduzco aquí con pleno crédito al trabajo desarrollado), sin ninguna pretensión de editarlo, por cuestión de espacio seleccioné una parte, por supuesto, invito a conocer el estudio inextenso.

Ubicar la importancia histórica del 8 de marzo Día Internacional de la Mujer, que tiene su origen socialista desde 1911, donde las mujeres reivindican su lucha en contra de la opresión y la desigualdad en que viven.

En los últimos años en México y en otros países, la lucha feminista ha adquirido una fuerza inusitada. Es un movimiento social diverso, potente, vivo, que no sólo busca posiciones en las estructuras formales de la política, sino que también pugna por un cambio cultural de raíz, que va desde lo más íntimo y personal hasta lo público y político. Además, no hay representantes ni líderes formales del movimiento.

El análisis en redes sociales posiciona las actividades del 4 al 8 de marzo, ubicando como discursos en disputa (es decir que se quisieron posicionar) en las redes sociales fueron cuatro: 1) La agenda feminista: “¡Nos queremos vivas!” Las voces de las mujeres que luchan. 2) #UnVioladorNoDebeSerGobernador: el caso de Félix Salgado Macedonio. 3) Las vallas de Palacio Nacional: Protección, memorial y confrontación. 4) Formas de lucha: Cobertura y sentido de la violencia en las manifestaciones del 8M.

En las calles no sólo hubo marchas, sino también caravanas en autos, rodadas en bicicletas, motos y patines; tianguis, trueque, círculos de mujeres, talleres, performances, micrófono abierto, tendederos de denuncias, proyección de documentales, instalaciones artísticas, música, fogatas, batucadas, pintado de mensajes en el piso, encendido de velas, instalación de memoriales a las mujeres asesinadas y antimonumentos. También, se renombraron calles y se reprodujo un audio combativo por toda la ciudad, entre otras acciones.

Sobre las demandas expresadas en los gritos y carteles, destacó el fin a la violencia feminicida, la justicia para las mujeres asesinadas, violadas y desaparecidas; el derecho al aborto; el reconocimiento a las trabajadoras del sector salud. Hubo también posicionamientos desde el feminismo antirracista, indígena, descolonial, socialista, anticapitalista, radical, entre otros. En muchas protestas se recordaron los nombres y/o rostros de las mujeres asesinadas; varias dirigieron sus exigencias a las fiscalías. En Guerrero, una demanda central fue el rechazo a la candidatura de Félix Salgado Macedonio. Además, la mayoría de las movilizaciones registradas fueron separatistas; esto con el fin de manifestarse en un espacio seguro que protegiera a las mujeres de la incursión de agresores.

En suma, las voces de las mujeres que luchan se escucharon con más fuerza en las calles y en Facebook, pues ahí no hubo intermediarios que enmarcaran o interpretaran sus demandas, ni actores que las utilizaran para cambiar el sentido a su favor. Fueron ellas mismas quienes se expresaron de múltiples formas y quienes documentaron sus acciones en sus propios espacios digitales.

En cambio, en Twitter, YouTube y la prensa escrita fue más común la utilización del 8M por distintos grupos para abonar a sus intereses, además de enfocarse, sobre todo, en los enfrentamientos y acciones violentas ocurridas en el centro de la Ciudad de México, ignorando al resto de las mujeres que se manifestaron en todo el país.

Uno de los temas en torno al 8M que ocupó gran centralidad en la disputa de narrativas dentro de los espacios mediáticos y digitales fue la violencia que tuvo lugar durante las diferentes manifestaciones. Una narrativa fue la que tomó estos hechos como el elemento central de las protestas feministas y construyó su relato a partir de los enfrentamientos entre manifestantes y policías, así como las pintas e intervenciones en monumentos y edificios que tuvieron lugar en el centro histórico de la Ciudad de México. La mayoría de las personas que participaron en las marchas y las protestas lo hicieron de manera pacífica, pero ello no mereció la atención de la mayor parte de los medios, influencers y espacios digitales.

En este informe se destaca cómo el 8M, una fecha histórica para la lucha de las mujeres, fue objeto de una disputa de narrativas, sentidos e intereses. En ella participaron distintos actores, desde políticos panistas que animaron a las mujeres a protestar frente a Palacio Nacional, figuras de la farándula que en el pasado han sexualizado y agredido a mujeres, pero que en esta fecha se presentaron como feministas; hasta medios que dieron amplia cobertura a las protestas del centro de la Ciudad de México y poca a las demandas expresadas en el resto del país. Las plataformas digitales, por su parte, fueron escenario y participantes de esta disputa; mientras que las mujeres feministas y familiares de las víctimas construyeron el sentido de lucha en las calles y las redes sociodigitales.

A modo de cierre, consideramos fundamental reconocer las nuevas estrategias de manipulación de los discursos a través de las redes sociales. El cuidado y alerta que se deben observar para confrontar y revisar la información, las fuentes que la editan, editorializan y publican. Las llamadas fake news o la infoxicación, así como la infodemia, son conceptos acuñados a partir del uso y abuso en las redes sociales al difundir informaciones falsas o faltas de verdad y veracidad.

Para el caso que nos ocupa, la infodemia ha colocado en el imaginario público que las demandas de las luchas surgidas en la izquierda socialista de las mujeres feministas han sido retomadas o arrebatadas por las mujeres y hombres que se identifican ideológica, social y económicamente con el poder político de la derecha, eso es totalmente falso. Como hemos visto, se usó con fines publicitarios, panfletarios y de propaganda de ocasión para tratar de desprestigiar al gobierno de la 4T e invisibilizar las demandas reales de las mujeres en todo el país; demandas de justicia de las que los gobiernos anteriores son profunda e históricamente responsables.

Nos alegra decirles que su objetivo no fue logrado. La fuerza y potencia histórica política del movimiento feminista es amplio, diverso, sin dirigencias. Tiene en su riqueza e innovación creativa la capacidad para manifestar la indignación por la violencia e impunidad que prevalece en el país. Es precisamente en la actual coyuntura donde las contradicciones se expresan abiertamente, donde los fenómenos ocultos salen a la luz, donde la complejidad de la violencia generada en todo el país durante los últimos 40 años se puede desmontar. Por eso los personajes de la derecha están tan molestos, las mujeres evidencian que el sustento de la economía neoliberal se reproduce con su economía bélica, de muerte, a través de la necropolítica que nos imponen, la cual, efectivamente, es un gran reto para la 4T, solucionar. ¡Ni una menos!

* Socióloga. Maestrías en Estudios Latinoamericanos y Periodismo Político. Promotora de Difusión Cultural, Universidad Autónoma Metropolitana-Unidad Xochimilco.

1 Recomendamos consultar: Cota Sánchez, Adriana, Gloria Pimentel Chagoya, Lissette Silva Lazcano (2021), Breve glosario conceptual/histórico para la formación política de mujeres, Secretaria Estatal de Mujeres morena CDMX, México.

2 “La disputa por el 8M. Sentidos, disputas e intereses”. Disponible en <https://puedjs.unam.mx/tlatelolcolab/coyunturas/la-disputa-por-el-8m/&gt;. Fecha de consulta: 15 de marzo de 2021.