Mujeres, maternidades y arte

Natalia Eguiluz*

Foto: Natalia Eguiluz. “Maternidad (es)”, gráfica digital, 2022

La maternidad ha sido representada de varias maneras en el arte. En occidente ha prevalecido a lo largo de la historia una visión masculina de la misma, sin embargo, algunas artistas como Lourdes Grobet, Mónica Mayer, Ana Casas Broda y Lucero González han abordado el tema de la maternidad en sus obras, ya sea en fotografía, gráfica, pintura o performance; y han reflexionado y problematizado ¿qué es la maternidad?

Grobet, por ejemplo, en 1981 hizo una fotografía en donde aparece una mujer con una máscara de luchadora dando una mamila a un bebé, y la tituló: “La doble lucha”. Ana Casas, por otro lado, realizó una serie de fotografías en las que después de que nació su primer hijo, en el 2003, decidió fotografiar el proceso de tener a su segundo hijo. Dicho proyecto fue titulado “Kinderwunsch”, que significa “deseo de tener hijos” en alemán, realizado entre 2006 y 2013, y en sus fotografías, Ana Casas se retrata junto con sus dos hijos en diversas actividades cotidianas realizadas para la cámara.

Al respecto, me viene a la mente que a veces se tiene una expectativa muy alta sobre la condición y la práctica de la maternidad construida por ideas que no siempre corresponden a la realidad. En ocasiones se tiene un ideal de madre que cuesta alcanzar, en el que se ocultan las relaciones de desigualdad que existen en un sistema capitalista neoliberal y patriarcal con respecto a la poca valoración de las labores para el sostenimiento de la vida, los cuidados, el trabajo doméstico, en contraste con aquel que se realiza en el ámbito de la producción, del trabajo remunerado.

Sin embargo, pienso que cuestionar esas desigualdades es reconocer que necesitamos un sistema que ponga la vida en el centro, el cuidado de las personas no excluye, mirar y admirar los lazos afectivos, el amor materno, reconocer a nuestras madres y la experiencia de lo bello que es la maternidad cuando es deseada, producto de una decisión amorosa y no de una imposición o del abuso.

Sabemos que la maternidad es muy valorada en la sociedad mexicana, pero contradictoriamente de manera mayoritaria no se tienen las condiciones para que sea vivida y ejercida en buenas condiciones, por lo que es necesario luchar por hacer realidad una maternidad digna: tener acceso a los insumos necesarios para poder gestar y parir, criar en condiciones justas, no ser despedidas por estar embarazadas o ser discriminadas de trabajos por tener hijos y/o hijas.

Una maternidad deseada, que sea producto de una decisión de las mujeres, no ha sido fácil de alcanzar pues todavía en ciertos sectores de la población existe la falta de información y de disponibilidad real de los métodos anticonceptivos. También enfrentamos tabúes religiosos, prácticas patriarcales, y desigualdades sociales y económicas que no favorecen el acceso de las mujeres a decidir sobre sus cuerpos y poder ejercer a plenitud sus derechos.

Una forma de tratar este tema puede ser a través de la utilización de herramientas creativas como ejercicios de pintura o dibujo, literatura con los que, por ejemplo, podamos compartir experiencias sobre cómo vivimos la maternidad o cómo la imaginamos; y de esta manera plantear una reflexión colectiva sobre lo que necesitamos para lograr maternidades dignas, deseadas y no impuestas.

Por otro lado, recordemos que lamentablemente México ocupa el primer lugar en la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos en embarazos durante la etapa de la adolescencia. “El Consejo Nacional de Población (Conapo) estima que en 2020 hubo 373 mil 661 nacimientos de madres de entre 15 a 19 años, es decir, más de mil nacimientos de madres adolescentes, cada día”.1 Ello es muy preocupante aunado a que se truncan los proyectos de vida de estas mujeres al embarazarse a tan temprana edad, la Organización Mundial de la Salud (oms) señala que las complicaciones durante el embarazo y el parto son la segunda causa de muerte entre adolescentes de 15 a 19 años en todo el mundo. Además, cada año, unos 3 millones de adolescentes se someten a abortos inseguros.2

Cabe resaltar que México, en el año 2018, “cinco de cada 10 adolescentes, que fueron encuestadas al estar embarazadas, manifestaron que no deseaban estarlo”.3

Algunos estudios nos muestran que la maternidad en México depende de varios factores, entre los que destaca el acceso económico, así como el uso continuo y correcto de métodos anticonceptivos, el cual está fuertemente vinculado con la escolaridad, las opciones y las oportunidades de desarrollo de las mujeres que se sintetizan en el estrato socioeconómico en el que se ubican. Disminuir las brechas de desigualdad es una acción a favor de las mujeres y el ejercicio de elección del número de hijas e hijos que deseen de forma libre e informada y con opciones efectivas para hacer realidad esto.4

El embarazo infantil desgraciadamente es muy alto, “existen 11 mil 808 nacimientos en niñas de 10 a 14 años, es decir, cada día 32 niñas se convierten en madres”.5 La mayoría de estos embarazos son producto de violaciones, y lamentablemente con frecuencia ocurren en el seno familiar, es decir, dichos delitos son cometidos por familiares o amigos cercanos.

Por ésta y otras condiciones que ya hemos mencionado en otros momentos, es indispensable que continuemos avanzando en socializar la importancia de la interrupción legal del embarazo. Hoy en día ya son siete estados los que lo incluyen legalmente, y la Suprema Corte de Justicia de la Nación en 2021 emitió un dictamen en el que se considera ilegal prohibir la interrupción del embarazo hasta las 12 semanas, a partir de ello, deben ajustarse los códigos penales de cada estado, así como proveer las condiciones para que las mujeres, las adolescentes y las niñas puedan ejercer su derecho.

Hacer realidad la consigna “Educación sexual para decidir, anticonceptivos para no abortar, aborto legal para no morir” es fundamental, además urge hablar cada vez con mayor claridad y soltura sobre la sexualidad y los derechos reproductivos de las mujeres, así como inculcar desde la infancia una cultura de respeto hacia las mujeres, las niñas y las adolescentes, aunado a no dejar en la impunidad cualquier tipo de abuso, así sean cometidos por familiares o amigos.

Sigamos avanzando.

* Artista plástica feminista. Maestra en Estudios de la Mujer por la Universidad Autónoma Metropolitana-Xochimilco.

1 Instituto Nacional de las Mujeres (Inmujeres), “Lanza Inmujeres el fobam 2021 para contribuir a erradicar el embarazo de niñas y prevenir el embarazo en adolescentes”, 19 de febrero de 2021. Disponible en <https://www.gob.mx/inmujeres/prensa/lanza-inmujeres-el-fobam-2021-para-contribuir-a-erradicar-el-embarazo-de-ninas-y-prevenir-el-embarazo-en-adolescentes?idiom=es>. Fecha de consulta: 8 de abril de 2022.

2 Idem.

3 Idem.

4 Inmujeres, “Desigualdad en cifras”, en Desigualdad en Cifras, año 6, boletín núm. 6, mayo de 2020. Disponible en <http://cedoc.inmujeres.gob.mx/Boletines.php>. Fecha de consulta: 10 de abril de 2022.

5 Inmujeres, “Lanza Inmujeres el fobam 2021 para contribuir a erradicar el embarazo de niñas y prevenir el embarazo en adolescentes”, 19 de febrero de 2021. Disponible en <https://www.gob.mx/inmujeres/prensa/lanza-inmujeres-el-fobam-2021-para-contribuir-a-erradicar-el-embarazo-de-ninas-y-prevenir-el-embarazo-en-adolescentes?idiom=es>. Fecha de consulta: 8 de abril de 2022.