
morena, revolución de las conciencias funda la cuarta transformación
En morena se vive un momento de transición del que puede considerarse un antes a las elecciones de 2018, año en el que el movimiento y el partido vieron encumbrado a su líder moral en la Presidencia de la República y, aunado a esto, un proyecto justo de nación; y un después, en el que se pone de manifiesto la necesidad de transformación y el ensamblaje de una estructura consistente para el presente y el porvenir.
De acuerdo a los valores que dieron origen al Movimiento de Regeneración Nacional (morena), la cuarta transformación considera el cambio, la igualdad, la justicia, la democracia y la libertad para sus militantes y la ciudadanía que han tenido un papel relevante al impulsar y promover la regeneración nacional.
Ahora se redescubren los valores que fundamentan la plataforma política de morena, los que promueven cumplir tres objetivos principales: orientar hacia la movilización y trascender a acciones concretas; la organización interna y externa de morena y la capacitación y formación política.
Así lo manifiesta Bertha Luján Uranga en entrevista con en voz alta. Ella, quien desde noviembre de 2015 es la actual presidenta del Consejo Nacional de morena, nos habla respecto a su planteamiento ideológico y su proyecto de trabajo. Y es que ella podría ser la próxima presidenta del Comité Ejecutivo Nacional (CEN) del Partido morena.
Y es que, para el próximo 20 de noviembre de este año, tres mil congresistas de morena elegirán su dirigencia. Los congresistas son seleccionados a través de 300 asambleas distritales. Todos ellos presentarán su plan de trabajo y contribuirán a la definición de la plataforma política nacional del partido, que pretende mantener una sana distancia con el gobierno federal.
¿Será candidata a la presidencia del CEN de morena?
Todavía no está en firme mi posible candidatura. Yo lo que estoy haciendo es consultarlo en los distintos estados con la gente de morena para conocer sus opiniones sobre las próximas elecciones, incluyendo el asunto de la presidencia del Comité Nacional. Lo que estoy haciendo es recogiendo el consenso. Si veo que hay un acuerdo de que me presente, lo voy a hacer; si no, entonces no voy.
Ahorita voy bien, la gente se ha estado acercando, me llaman, vienen y a donde he ido he encontrado una buena recepción, pero apenas estamos en junio; hasta la elección del CEN muchas cosas pueden pasar, empezando porque a lo mejor van a ir saliendo diferentes propuestas en los estados, dirigencias que tienen honorabilidad y que tienen posibilidades; entonces, diré que en eso estamos.
De ser candidata a la dirigencia de morena, ¿cuál es su planteamiento y plan de trabajo?

En primer lugar, creo que es muy importante el momento en que se da esta elección porque es la primera elección interna que vamos a tener siendo ya gobierno.
Antes fuimos partido movimiento en oposición, y teníamos muy clara la defensa del patrimonio nacional. Era nuestro programa de lucha desde la oposición.
Ahora que somos gobierno, debemos establecer muy claramente la relación entre el partido y el gobierno, qué le toca a uno y qué le toca a otro, y de qué manera vamos a impulsar la cuarta transformación. Esto también apoyando el proyecto de gobierno que echó a andar el licenciado López Obrador desde diciembre del año pasado.
Y, por otro lado, deberemos definir si morena es un partido, un partido movimiento o un partido en movimiento, y eso significa que nos tenemos que organizar en función de nuestra decisión. Yo pienso que debemos seguir siendo un partido movimiento, porque el partido y la estructura en términos electorales es una.
Creo que nuestro compromiso con la gente es llevar adelante este cambio de régimen económico, político y social, tiene que ir más allá de lo electoral, tiene que ver con un trabajo político al interior y al exterior que nos conecte con las organizaciones sociales y la sociedad civil, que el partido movimiento pueda crear este vínculo.
Las organizaciones democráticas están planteando cambios y nosotros podríamos ser no solamente un apoyo para estos cambios, sino un mecanismo para que se integren las organizaciones, los ciudadanos y los demócratas de este país. El trabajo de la cuarta transformación es algo que muy claramente nos toca hacer.
Por otra parte, debemos echar a andar este programa tan ambicioso, el Instituto Nacional de Formación Política, pues considero que ese va a ser un mecanismo importantísimo para elevar la calidad de nuestros cuadros, de nuestros militantes, y una gran oportunidad para que los jóvenes crezcan intelectualmente, humanamente. Estas son dos cuestiones que yo pondría al frente de lo que se necesita definir en morena.
Ahora, en cuanto a plan de trabajo, evidentemente morena debe poner todos los recursos necesarios para que el Instituto Nacional funcione en todos lados.
Dos, retomar nuestros órganos de comunicación. El periódico Regeneración ya tiene un espacio entre nosotros como un órgano de difusión hacia la sociedad, no tanto como un toque interno, sino hacia la sociedad. Es necesario promover ésta comunicación, ya sea a través de los medios digitales o electrónicos y entre nosotros facilitarla.
Pero también se requiere de los medios de información y de formación como esta revista, en voz alta, la revista de las mujeres en la Ciudad de México. Considero que la debemos promover, porque estos medios, estos mecanismos, estas herramientas nos sirven, reitero, para la formación, pero también para la comunicación y la discusión de las ideas al interior de morena. Entonces nos correspondería no solamente imprimirlos, editarlos, sino convertirlos en herramientas de trabajo para los militantes y dirigentes.
Ahora bien, en términos organizativos yo plantaría una revisión a fondo de los documentos básicos de morena, fundamentalmente su estatuto, ver qué nos funciona y qué no, hacer ajustes. Incluso el Programa de Lucha o la Declaración de Principios están elaborados desde la oposición.
Por ejemplo, rechazamos varias cosas que se vivían en los momentos en que los aprobamos, y ahora habría que ajustarlos a la nueva realidad en términos de organización interna, ahora que somos gobierno. Sobre todo me preocupa que queden muy claras cuáles son las reglas del juego en términos de la democracia interna.
Nosotros estamos hablando de una cuarta transformación del país, pues debemos plantearnos esa cuarta transformación también al interior, y esto tiene que ver con la revolución de las conciencias que está planteada como un objetivo y ver cómo lo llevamos a la práctica con morena.
Pero también tienen que ver con mecanismos mucho más horizontales que nos permitan retomar, de este estatuto, que los protagonistas del cambio verdadero son la organización constitutiva de morena y la estructura más importante que tienen morena, y se debe dar.
Y en el estatuto se habla de las funciones, de los derechos y obligaciones de los protagonistas, pero también de cómo se organizan en comités de bases, que pueden ser sectoriales, en fábricas, escuelas, en la colonia, el barrio, etcétera. Más allá de la organización seccional, que ya nos dimos cuenta de que nos sirve más para la cuestión electoral en términos de organización, como movimiento, necesitamos estas células, estos comités de base para que tengamos vida en la sociedad como partido movimiento y que esta organización nos ayude a construir hacia arriba.
Si nosotros tenemos comités de base bien organizados en todo el país que participen en la estructu-
ramunicipal, por ejemplo, vamos a tener estruc-
turas municipales al día y bien fortalecidas que nos van a ayudar, entre otras cosas, para ir evaluando el trabajo de los gobiernos municipales, de los que ya tenemos cerca de 150 gobiernos municipales que son de morena y hay que darles seguimiento y acompañamiento desde el punto de vista crítico, pero también de apoyo político. Así desde el ámbito municipal se ayuda a construir lo estatal y lo nacional.
Reitero, todo el ánimo del estatuto y de los documentos básicos está en lograr una democracia verdadera, participativa, que se construya desde abajo, y entender que los órganos de ejecución, por ejemplo los comités ejecutivos, estatales, municipales, nacionales, son de ejecución las decisiones que se toman desde abajo. Y no invertir la pirámide a partir de que los comités desde arriba bajan la línea, las ideas, las propuestas para que la gente de abajo las cumpla.
Entonces, cómo revertir esa pirámide que tenemos muy arraigada y que tiene que ver finalmente con que se han ido construyendo estructuras antidemocráticas y estas estructuras luego se convierten en dueños y propietarios de los partidos.
Es lo que le ha pasado a las organizaciones en el pasado, para no ir tan lejos, al Partido de la Revolución Democrática, pero además el resto de los partidos así están construidos. Entonces se debe atender cómo construir el cambio al interior de morena, cómo organizamos al partido para que realmente seamos un ejemplo de lo que se pretende con la cuarta transformación.
Creo yo que, a nivel de los comités y de las direcciones, en los tres niveles, este proceso que se viene nos debe servir para que la mejor gente quede al frente, la militante, la gente que trae puesta la camiseta, la que, más allá de aspirar a un puesto o a un cargo de representación, le interese la construcción de la cuarta transformación. Le interese el partido, le interese no solamente lo electoral, sino también lo político. Incidir en la sociedad permanentemente para cambiar conciencias, para crear apoyos al proyecto alternativo de nación. Una organización democrática, revisar el estatuto y retomar la idea original que está en los documentos básicos de morena de fortalecer una organización horizontal donde las bases, a partir de los comités de base, tengan un papel fundamental en el quehacer de todos los días.
Reflexionando sobre el cambio de gobierno sucedido hace algunos meses, ¿cuáles consideraría que fueron las principales luchas que morena tuvo que dar y las que están por venir?

Antes de ser partido morena fue movimiento, se fue fraguando como movimiento a partir del intento de desafuero al licenciado López Obrador, y esa lucha que se dio en contra del desafuero fue una muestra de lo que hoy es morena, la lucha por la democracia, por la justicia. Ahí se conjuntaron los elementos.
Luego, el fraude electoral de 2006 también fue fraguando el movimiento, no sólo en una oposición que fue construyendo un proyecto alternativo, sino también en la organización desde abajo. Esa lucha por la democracia en contra del fraude electoral y esa herramienta de “gobierno legítimo” que se creó a partir de aquel momento, en 2007, nos ayudó a empezar a construir, obviamente con la dirección de López Obrador, con su itinerario permanente en todo el territorio nacional la organización cada vez más sistemática en cada uno de los municipios y de los estados.
Esto nos llevó a tener en 2012 una presencia mucho más fuerte como morena, a pesar de que contendimos con los partidos, en la cobertura que nos abrieron los tres partidos que en 2006 y 20012 presentaron a López Obrador como candidato a la presidencia. A pesar de ello nosotros nos comenzamos a organizar como movimiento, morena, Movimiento de Regeneración Nacional, para dar la lucha electoral en la estructura electoral, la promoción del voto, etcétera.
De manera que llegamos al 2014 ya con una discusión sobre si continuábamos como movimiento o como partido político, y ahí la decisión fue pelear por el registro de partido político, porque es el instrumento legal que necesitamos para lograr de manera pacífica el cambio en el país, el cambio de gobierno. Y seguimos siendo movimiento porque estamos en lucha por la cuarta transformación. Y no solamente esa lucha se dará desde arriba, sino desde abajo.
Obviamente necesitamos construir esa base social desde abajo que nos permita llegar al gobierno y seguir con este movimiento. Así, 2018 es la culminación de todo este trabajo que se realizó durante 11 años, ya como Movimiento de Regeneración Nacional, y que después nos llevó a construir el partido morena.
¿Cuáles considera que son los adversarios legítimos e ilegítimos del país?
Los adversarios legítimos son aquellos que atienden la legalidad, desde la sociedad civil dan sus luchas, las organizaciones sociales que en algunos momentos pueden ser adversarias, pero también pueden ser aliadas. Yo creo que lo que no es gobierno y no es morena le toca estar en una posición de autonomía. Esos para mí serían los adversarios legítimos.
Los ilegítimos son los poderes mediáticos, fácticos, los que no dan la cara y están en contra del proyecto y actúan, se puede decir, desde la penumbra; estos poderes económicos o políticos que contribuyeron al desastre y a la crisis en el país, que obviamente se sienten afectados en sus intereses y privilegios por este gobierno.
¿Y evalúa que, actualmente, al interior de las instituciones éstos ejercen presión para evitar el cambio?
Sí, claro, por ejemplo, a través de los gobiernos que aún tienen a nivel estatal y municipal, en los representantes que están en el poder legislativo y el poder judicial, y en una serie de instituciones que continúan siendo las de antes, no han cambiado ni sus titulares ni sus formas de trabajo y se resisten al cambio.
Como ha comentado, al país lo dejaron en ruinas, ¿en qué temas específicos lo considera así?
Por ejemplo, en que no hubo crecimiento económico y menos desarrollo. Son políticas que dejaron a nuestro país con crecimiento cero a uno. Dejaron un país en donde tenemos los salarios más bajos del continente, un país en donde la inseguridad ha escalado a tales niveles que pone en riesgo la seguridad de los ciudadanos de manera permanente en todo el territorio, un país que depende económicamente de uno sólo que es una potencia, Estados Unidos, y esto nos coloca en un nivel de debilidad tremendo porque dependemos desde los energéticos. Estamos importando la mayor parte de los energéticos que empleamos, el gas, la gasolina, la luz, etcétera, cuando quieran nos hacen un boicot y nos vamos al desastre.
Dependemos de los alimentos, importamos maíz, frijol, trigo, carne de todo tipo. Hay una dependencia alimentaria que nos ha llevado a ser un país no soberano; hemos perdido soberanía, soberanía energética, soberanía alimentaria, ya ni digamos en términos también de seguridad. Hay que ver cómo Peña Nieto, durante su gobierno, les abrió la puerta a los militares y a las fuerzas de inteligencia de Estados Unidos para que se metieran en las cuestiones internas de México, y esto sólo por señalar algunos elementos.
Ahora, durante el actual gobierno, el Presidente de la República habla a diario de partes de ese desastre, de cómo están encontrando el país; las refinerías que no funcionan, la que no se construyó, del «huachicol», cuestiones de escándalo, y salen esos temas cada día. Lo que se toca está podrido o está en crisis y hay corrupción.
El problema de la corrupción está extendido en todos los campos de la vida política y económica; entonces México se convirtió en uno de los países más corruptos del mundo, en donde no solamente el gobierno, en sus tres niveles de gobierno, es corrupto, sino también la iniciativa privada, los grandes capitales, esos que se consideraron privilegiados porque se les condonaron los impuestos a las grandes empresas transnacionales y nacionales de los grandes ricos, y ¿en razón de qué?
¿Qué tan cercana cree posible la cuarta transformación para una vida digna?
Se está empezando a construir, pero esto va a ser un proceso largo. Si la tercera transformación duró cien años, esta cuarta transformación requiere muchos años más. Lo interesante es que se están sentando las bases de esa cuarta transformación por el trabajo que está haciendo el gobierno federal, por ser la primera fuerza política en el país. Tenemos la mayoría en congresos locales y en el congreso federal, lo que permite las reformas constitucionales que se necesitan para asentar las bases jurídicas de este cambio de régimen que estamos proponiendo.
Considero que estos primeros seis años van a ser la base y plataforma desde la cual debe continuar la cuarta transformación. Ahora le toca a morena darle continuidad a este partido movimiento para que sea un motor con la fuerza que impulse la cuarta transformación, porque si no lo hace seguramente habrá otra fuerza que lo haga.
¿Qué papel juegan las mujeres en esta cuarta transformación?

Las mujeres en la historia de México han jugado un papel primordial y muchas veces de manera invisible. Pero nosotros sabemos, por nuestra cultura, la importancia que tienen las mujeres en la educación de los hijos, en la estabilidad de las familias y de la sociedad, y también en la lucha por el cambio.
Hay movimientos como el urbano popular donde existe la participación de la mujer de manera histórica. Si escarbamos en la historia vamos a encontrar la presencia de las mujeres en cada cambio importante que ha habido en México.
En este momento cobra mayor relevancia frente a uno, porque la globalización también nos habla de cambios en la conciencia mundial que colocan a la mujer en términos más equitativos, en términos más justos en cuanto a su papel en la sociedad, lo que se ha venido traduciendo, por ejemplo, en el caso de México, en que a pesar de que llevamos apenas 70 años de que las mujeres logramos el derecho al voto. Hoy ya tenemos reglas de equidad y paridad en las leyes electorales. Hoy los congresos locales y federal, el poder legislativo, se integra con mitad mujeres y mitad varones, lo que quiere decir que hay posibilidad de que cada vez estemos más presentes en la vida política, en cargos y representaciones.
Y si nos vamos a morena, también hemos avanzado muchísimo. Tenemos la mitad de compañeras mujeres en el gobierno federal, en el gabinete, antes estaban en turismo, desarrollo social, en el Instituto Nacional de las Mujeres, y párenle de contar. Hoy tenemos mujeres en cargos clave del gabinete, en los gobiernos de morena esta equidad se está reflejando en los equipos de trabajo.
Obviamente falta muchísimo por hacer, pero nos toca fundamentalmente a las mujeres dar esa lucha para que lo que falta se vaya alcanzando, por ejemplo, la lucha en materia laboral, por el mismo nivel de oportunidades para unos y otros, trabajo y salarios equitativos.
Y los derechos que tenemos como género por nuestro papel como madres, cuidadoras del hogar, de los enfermos, de los adultos mayores, etcétera, o sea, derechos que tienen que ver con esta diferencia en los roles que jugamos, que se mantienen y que hay que ir atendiendo.
¿Podríamos decir que esta cuarta transformación comienza con la revolución de las conciencias?
Es fundamental la transformación que mencionan nuestros documentos básicos, como la revolución de las conciencias. Ese es el punto de partida para una verdadera transformación.
Por ejemplo, si los hombres no entienden la necesidad, la urgencia, de ir caminando por la vía de la equidad, de la igualdad de género, pues estaríamos perdidas. Esto requiere un cambio cultural, un cambio de mentalidad.
Un cambio de conciencia que entienda y lleve adelante un modelo democrático, de construcción de la democracia en el país, que tiene que ver con la democracia en la familia, en las escuelas, en lo político, etcétera. O sea, la democracia no solamente tiene que ver con el ejercicio del voto y el poder de elegir por el proyecto en el que se cree, sino en ir creando las formas de participación horizontales, democráticas y transparentes en el país.
Sólo una ciudadanía consciente, organizada, por la que pase esta revolución de las conciencias, puede construir la cuarta transformación.