Reseña del libro: Mujer y neoliberalismo: el sexismo en México, de Ana Alicia Solís de Alba

Publicado por Editorial Itaca. Diseño de portada: Efraín Herrera, 2019

Martha Adriana Cota Sánchez*

Ana Alicia Solís de Alba es investigadora y académica universitaria que ha dedicado su vida a la formación política, a la militancia sindical y al compromiso de pensar cada día el devenir de nuestro país desde una posición política: el feminismo socialista.

Lo que Ana Alicia Solís de Alba nos ofrece es pensar, analizar y cuestionar la política, la economía, las relaciones sociales y personales que hemos vivido las mujeres y los hombres a lo largo de cuatro décadas de imposición del modelo de Estado neoliberal en México.

Revisar la historia sin ocultar la participación de las mujeres, y con ello visibilizar la presencia del trabajo femenino como soporte del sistema capitalista y patriarcal, es uno de los objetivos centrales de la obra.

En el mundo del trabajo y su explotación no sólo se ubican el trabajo formal y el universo masculino, del que las mujeres han sido paulatinamente excluidas, donde se han priorizado los empleos de tiempo completo y mejor remunerados para los hombres, sino que las formas de trabajo se diversificaron sin que con ello se reconozca como tal el trabajo de las mujeres.

Para ello se crearon las llamadas políticas de “conciliación laboral con la vida familiar”, es decir, se naturalizó el trabajo doméstico, el cuidado familiar, el cuidado de ancianos y discapacitados, como parte del sexismo y racismo hacia las mujeres. Ocultando así la exclusión del trabajo remunerado fuera de la casa y el traslado de las obligaciones del Estado hacia las mujeres. Los cuidados y atención de las necesidades de las personas, la adquisición de microcréditos destinados a la mejora familiar y no de ellas, la acumulación de responsabilidades y trabajo gratuito, amplió su función social al llamarlas jefas de familia.

La autora da cuenta de cómo un sistema de contrarreformas fue creado bajo el auspicio de las grandes trasnacionales y los gobiernos neoliberales para desdibujar y anular los logros ganados, producto de las luchas sociales y las huelgas que datan desde el siglo XIX y hasta mediados de los años setenta del siglo XX.

Ana Alicia Solís de Alba tiene un estilo de escribir que destaca por su manera de hilar, bordar y entretejer los ejes de su análisis. Hace de su obra una especie de rompecabezas donde una pieza tiene cinco ángulos para comprender su complejidad. En cinco capítulos describe los efectos que produjo el Estado neoliberal mexicano, la forma en que cada gobierno impuso las políticas para privatizar, cobrar y encarecer servicios y derechos, otrora, ganados por la clase trabajadora mexicana y la lucha social de mujeres y hombres, para luego dar cuenta de cómo a través de programas financiados por el Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional y demás transnacionales impulsaron las contrarreformas de un Estado mexicano que devino en mínimo y evaluador.

Solís de Alba toma partido y se coloca de cara a las políticas neoliberales enmascaradas del feminismo oficial. Así clarifica porqué se crearon y popularizaron palabras aparentemente neutrales como las “políticas de género”. Al confundir el género con las mujeres, se ocultó la fuerza política de conceptos como la división social del trabajo y la explotación de la mano de obra femenina. Se desclasó y anuló la lucha histórica de las mujeres que enarbolaron las banderas de los derechos a la igualdad social, económica, política y de clase.

Cierto tipo de feminismo se institucionalizó, a decir por la autora, se neoliberalizó y fue funcional a ese modelo de Estado. A través de instituciones nacionales y locales se transfirieron los recursos del Estado; muchas de éstas fueron encabezadas por mujeres y Organizaciones de la Sociedad Civil que devinieron en organizaciones no gubernamentales y el Instituto Nacional de las Mujeres.

De este modo, se institucionalizaron las demandas de las mujeres, asumieron de facto una representatividad que nadie les otorgó y negociaron derechos por prerrogativas; impulsaron la legalización de la jornada de medio tiempo en la contrarreforma a la Ley Federal del Trabajo para conciliar las labores del trabajo doméstico y de cuidado familiar. Anularon las obligaciones estatales al promover el acceso a programas selectivos, restringidos y privados con las llamadas políticas de género.

El libro contiene un prólogo a dos voces: Lissette Silva y Nina Torres, que ofrecen un primer acercamiento al contenido de la obra. Sus miradas críticas son una forma de abrir el debate con las lectoras y lectores. Esta obra llega en un momento actual de México en el que las mujeres y los hombres de la nación estamos emplazados a escribir nuestra historia para efectivamente desmontar los artificios del Estado neoliberal. Es precisamente esta propuesta de análisis de la totalidad que ofrece Ana Alicia, para reconocer otras formas de construcción social e imaginar organizaciones y luchas posibles.

La autora nos propone en 13 grandes ejes una visión amplia de una nueva sociedad: socialista-comunista, feminista (no generista), ecologista y pacifista y, en consecuencia, anticapitalista y antipatriarcal.

Nuestra intención en este espacio es ofrecer unas pinceladas de una obra que enriquecerá la visión que tenemos del reciente periodo de la llamada noche neoliberal, donde las mujeres hemos pagado altos costos con nuestras vidas y trabajo no reconocido y no remunerado.

Invitamos a buscar el texto en las principales librerías. Hacemos una sugerencia: si no lo encuentras en los anaqueles, solicítalo, porque obras como esta siguen siendo subversivas y es mejor tenerlas en la oscuridad de las bodegas. No lo olvides, el machismo patriarcal existe hasta en las mejores familias, y entre libreros y editores, también.

*Socióloga y maestra en Estudios Latinoamericanos y Periodismo Político, Promotora de Difusión Cultural (Universidad Autónoma Metropolitana-Xochimilco).