El camino de la esperanza

Evento realizado en la Plaza La esperanza, Guachochi, Chihuahua, 2015. Cortesía de Bertha Hernández Tamayo

Bertha Hernández Tamayo*

Como en muchas ocasiones, dejé encaminar mis pasos por esa corazonada que permito guiarme de vez en cuando; salí, sin pensarlo más, a la capital del estado acompañada de mis hijos y mi compañero de vida en aquel octubre de 2013, ese fue el día de mi cita con el Movimiento de Regeneración Nacional (morena) Chihuahua, en la Plaza de Armas.

Después de meditar y adentrarme en mis pensamientos sobre cómo poder, desde mi trinchera, ayudar a mi país y al líder que yo admiraba, recordé a Libertad Villarreal, activa militante de morena y luchadora social de Cuauhtémoc, a quien tuve la fortuna de conocer en un curso de mujeres en Chihuahua y con quien encontré eco a mis sueños e ilusiones para nuestra patria. Ella me puso en contacto con Rocío Sánchez y Juan Chávez, impulsores de morena en el estado.

Ese día, Juan y Rocío me hablaron de las actividades que se realizaban en morena. Aún no era partido y estaban juntando recursos para consolidar el partido de morena, ese día me dieron mi primera tarea: dos bloques de boletos de una rifa para vender y ayudar al movimiento, una actividad que hacían cientos de hombres y mujeres para lograr la meta de fundar morena, pues estaba próxima a realizarse la Asamblea Constitutiva de morena; la segunda tarea fue invitar a la gente a formar parte del movimiento.

Regresé a Guachochi llena de ilusiones, planeando la logística para la venta de los boletos, regresé invitando amigas y amigos a formar parte de morena. La primera en formar parte del movimiento fue la maestra María Acosta, logramos integrar un grupo compacto de compañeras y compañeros, y vendimos todos los boletos, también iniciamos reuniones periódicas para hablar del futuro de nuestro municipio y país. Logramos un reconocimiento por las ventas. Luego conocí a Julia Mondragón, una mujer solidaria que la verdad, dejen contarles, fue un gran apoyo en los años y tareas posteriores. El 26 de octubre de 2013 se celebró la Asamblea Constitutiva de morena, desde Guachochi festejé el logro de la asamblea, pues una gripa no me dejó estar en la capital del estado viviendo de cerca esa gran hazaña junto a las compañeras y compañeros de lucha.

Y de ahí en adelante iniciamos la afiliación de hombres y mujeres libres que llegaban a mi casa, que es de ustedes, a pedir afiliarse; muchas historias que después les contaré.

En febrero de 2014 me tocó recibir en Parral, Chihuahua, a nuestro Presidente del Consejo Nacional de morena, al licenciado Andrés Manuel López Obrador (AMLO). Ahí acordamos que nos visitaría en Guachochi y en febrero del 2015 se cumplió lo acordado; se realizó un evento histórico con la presencia de más de dos mil almas, en un municipio donde nadie apostaba por morena, donde los otros partidos nos avasallaban y decían que jamás ganaríamos, que éramos unos cuantos. AMLO llegó a la Plaza La Esperanza, que lo esperaba repleta y vibrante de hombres y mujeres, rarámuri en su mayoría, y gente mestiza de la región, quienes recibieron con danzas y abrazos al licenciado AMLO, quien entusiasmado saludaba uno por uno a los ahí presentes.

En agosto del 2014 se conformó el primer Comité Directivo Municipal en Guachochi, iniciamos ese despertar de conciencias que, a pesar de las adversidades y de vivir en un estado bipartidista, hoy en día voltean a ver a morena como la mejor opción.

El camino no ha sido fácil, menos para un puñado de jovencitas, jovencitos y algunos adultos conscientes y dispuestos a luchar por nuestra patria, desde nuestra tierra Guachochi, en busca de aportaciones para acabar con la pobreza extrema que se vive aquí, y con la falta de políticas públicas para que este municipio se desarrolle. Municipio que es número 1 en mortalidad materna, en violaciones a los derechos humanos, que es saqueado en sus recursos naturales, y que cuenta con una población de casi 60 mil habitantes que sufren, en gran porcentaje, una pobreza extrema enclavados en lo más agreste de la sierra occidental, sin servicios, con malos o pésimos caminos, sin atención médica, con falta de centros educativos cercanos a sus comunidades sin bienestar alguno para brindar a sus familias.

Viviendo este panorama me animé a contender —además de que no tenía opción, era yo o era yo— como la primera candidata de morena a la Diputación Federal por el noveno distrito en 2015; nadie quería ser candidata o candidato, fue muy bonito recibir ayuda de compañeras y compañeros del partido en Chihuahua para poder hacer trabajo en comunidad. Vendían hasta chocolates para darnos apoyo y poder avanzar, nunca nos rendimos y un puñado de mujeres y hombres afrontamos las campañas de 2015. En 2016, cuando nuevamente me postularon, pero como candidata a Presidenta Municipal logramos mantener el registro e iniciar con la formación de comités de base. La convicción y corazonada nos seguían guiando por la sierra de Chihuahua.

En morena Guachochi, sus iniciadores y muchas personas más, estamos en pie de lucha para contribuir en esta cuarta transformación. Dejemos que nuestros corazones y nuestras buenas intenciones nos sigan guiando, para poder imprimir nuestras destrezas en este cambio profundo que se requiere en México y en cada uno de nuestros hogares y espacios donde trabajamos para sacar para el pipirín.

¡Viva morena y viva AMLO!

* Consejera Estatal de morena, locutora, directora del colectivo “Mujeres Sumando”