La lucha por la construcción de una nación: el papel de la mujer en la política de México

Jazmín Hernández Moreno[1]

Mientras se constituía el nacimiento del Estado moderno, que dio lugar a los Estados constitucionales como el nuestro, cabe destacar queno sólo los hombres participaron activamente en su formación; pero si eran los únicos titulares de derechos, formaban parte del pueblo que podía elegir a sus representantes y ocupar cargos públicos de representación social. Cuando se dice hombres no se trata de usar el género masculino como neutro. Es claro que se dejó de lado las numerosas aportaciones de las mujeres y que en el diseño institucional y social no se tomó en cuenta su participación. En otras palabras, “el Estado moderno, cuna de la democracia actual, nació trunco: desde su origen excluyó a las mujeres de cualquier tipo de participación dentro del mismo.”[2]

Las mujeres han participado en la vida política de su país desde hace siglos; y México no es la excepción, mucho tiempo antes de que lograran obtener el voto, ellas participaron en la construcción del Estado de derecho, en el que irónicamente ellas no tenían el derecho a elegir a sus gobernantes y ser electas para cargos de elección popular. Nuestro país ha contado con mujeres comprometidas  con las transformaciones sociales y políticas, aunque poco se conoce de muchas de ellas, la gran mayoría quedaron perdidas en el anonimato de la historia.

Sol Alvares. Díptico (primera parte) “Confío en la libertad”. Serie en honor a Albert Camus. Técnica mixta. Tepoztlán, Morelos.

Este trabajo nos plantea tres momentos importantes en la historia de la participación política de las mujeres en nuestro país. En la parte introductoria veremos el trabajo de las mujeres durante la Independencia y hasta 1953 cuando la mujer puede votar por primera vez. La segunda parte nos muestra el desarrollo de su trabajo en las últimas décadas del siglo XX como feministas, luchando por la igualdad de la mujer en las distintas áreas como: trabajo, sindicatos, en puestos públicos y cargos de elección popular para ayudar a la transformación de la sociedad mexicana, para finalizar un pequeño análisis de la época actual. Es evidente que la mujer ha luchado una y otra vez contra la discriminación de género, así como, con el sometimiento al cual estaban sujetas por la religión, la familia y la sociedad.

Las formas de  participación política de la mujer en la Independencia fueron muy variadas, como espías, informantes, conspiradoras y protagonistas de las ideas liberarías, en este periodo podemos destacar el papel de Josefina Ortiz de Domínguez y Leona Vicario, pero hay muchas mujeres más en este movimiento que dieron pie a la formación de la nación. Luchando en los ejércitos podemos encontrar a  Juana Barragán, mejor conocida como aLa Barragana quien reunió un grupo de campesinos para participar en la lucha, con una actuación valiente y destacada. Otra combatiente fue Manuela Medina, alias La Capitana que se unió en el ejército de Morelos; como espía tenemos a Rosa Arroyo, María Guadalupe La Rompedora. Las  líderes como las señoras Raz y Guzmán que crearon una organización de mujeres que apoyaban al cura Hidalgo.

En el periodo de laInvasión Norteamericana, María Josefa Zozaya, que radicaba en Monterrey, en 1846 organizó la resistencia contra el ejército norteamericano, aunque de este periodo poco se conoce de la participación de las mujeres en la lucha, no nos queda duda alguna de que tomaron parte en la defensa de nuestra nación. Durante La Reforma (1857-1860); el libro de Aurora Tovar, nos describe el caso de Patricia Villalobos, una combatiente, que era obrera y entro vestida de hombre “en el escuadrón de Guanajuato en el año de1855”,otra mujer que contribuyo con su trabajo fue N. Cándida viuda de Phadaceky.  En la Intervención Francesa(1861-1867), Altagracia Calderón alias la Cabracombatió con la guerrilla del general Mauricio Ruiz contra los franceses hasta que, en la capitulación de Papantla cayó prisionera, la cual fue liberada hasta 1867, Ana Concepción Valdez fue otra mujer que estuvo presa por enfrentar a los franceses y les dijo: …¿esta es la civilización que traes a nuestra patria, el robo, el incendio, el asesinato, es vuestro oficio?

Para el periodo de la Revolución Mexicana (1910-1917),la participación de  las  mujeres en la actividad política es más intensa y existen numerosos registros. En todos los frentes lucharon mujeres, en el militar, participando como soldados rasos o como oficiales (coronelas, capitanas) y haciendo funciones de inteligencia. Hay mujeres en las tareas de  propaganda, escriben artículos, volantes y folletos contra la dictadura de Porfirio Díaz. Denuncian las condiciones de miseria del país, algunas se organizan en clubes del partido Liberal Mexicano.

Podemos destacar el trabajo de María Teresa Arteaga, esposa de Ricardo Flores Magón, quien colaboró en el sostenimiento del periódico Regeneración, lo que le valió ser perseguida y hasta el destierro, Dolores Jiménez Muro (1848-1925) luchóal lado de los revolucionarios fue opositora de Porfirio Díaz, por lo que estuvo varios periodos en la cárcel, así mismo, redacto el Plan Político y Social promulgado en 1911, propuso algunas medidas políticas a los jefes revolucionarios y militó en las filas del Zapatismo. Eva Flores Blanco, fue una telegrafista que apoyo al movimiento como informante. Podemos destacar que hasta este periodo de la historia de nuestro país las causas feministas están prácticamente ausentes, su mente y su trabajo están concentrados en generar una nación y la  lucha contra la dictadura.

En los siguientes periodos los derechos específicos de las  mujeres se van a presentar de manera clara y mejor organizada, estas demandas sufren un proceso de altibajos. Las transformaciones sociales y políticas de 1920 a 1954, donde el país entra a una nueva fase de reconstrucción de la sociedad, algo nada fácil, así como los intereses de la clase dominante y de los jefes revolucionarios estaban en pugna, así como los cambios sociales caminaban con lentitud.En enero de 1916 se llevó a cabo el primer congreso feminista, el cual se venía preparando desde 1915, este congreso se realizó en Yucatán, donde el general Salvador Alvarado Fuentes del Partido Socialista Obrero empezó un programa de gobierno de tendencia socialista. Algunos de los resultados fueron: las mejoras las condiciones de las  mujeres, señalar la discriminación de que la era objeto, proponer el derecho a votar, así como ser votada y formular leyes que garanticen estos derechos. La participación de la mujer a través del voto estuvo presente también en el Congreso Constituyente, donde Hermila Galindo “con sólo veinte años subió a tribuna el 12 de diciembre de 1916 y presentó la propuesta de otorgarle el voto a la  mujer a fin de tener derecho de participar en las elecciones para diputados”[3]

Las  de principales resoluciones fueron: Pedir que se modificara la “Legislación civil para otorgar a las mujeres más libertad para que puedan llevar a cabo sus aspiraciones” ,el derecho de la mujer a tener una profesión u oficio para ganarse la vida, educar a la mujer intelectualmente, el ejercicio de las nuevas profesiones, el fomento de la literatura y de la escritura. Durante el segundo Congreso Feminista, se aprobó el voto a las mujeres en las elecciones municipales y se denegó la posibilidad de ser electas, con el respectivo descontento de las feministas radicales, socialistas como Elvia Carrillo Puerto. En 1918 se realizó el Congreso Agrícola Motul, en el cual se planteaba la necesidad de que las  mujeres fueran aceptadas en las  ligas  de resistencia, que pagaron la mitad de las  cuotas y tuvieran derecho a votar por ellas. Era importante destacar que el gobierno de Carrillo Puerto avanzó en los derechos de  la mujer, como en su derecho a la  educación, el trabajo, al divorcio, su desarrollo intelectual y en el control natal, pero se pondrían en práctica hasta mucho después.

Sol Alvares. Díptico (segunda parte) “Confío en la libertad”. Serie en honor a Albert Camus. Técnica mixta. Tepoztlán, Morelos.

Rosa Torres  fue otra mujer de la época que realizó trabajo de espía en el gobierno maderista, también se desempeñó como enfermera militar y organizadora del Primer Congreso Feminista. Y resultó electa en la presidencia municipal de Mérida, por ello se considera la primera mujer que ocupó un cargo de elección popular.Elvia Carrillo Puerto en 1923 junto con otras dos mujeres se presentaron como candidatas a diputadas y obtuvieron el triunfo, pero sólo duraron un año en el cargo, pues Carrillo fue asesinado y las  reformas  a favor de  las  mujeres se echaron atrás, entre ellas el derecho  a votar y ser votadas.

Asimismo,como producto de la Revolución Mexicana nacieron varias organizaciones de mujeres obreras y trabajadoras que demandaban mejoras laborales, cambios políticos y sociales. Como el Frente de Mujeres que se  consolido en el Congreso realizado en 1935, el cual dio pie al Frente Único Pro Mujer (FUPDM) quepromueve la formación de las ligas feministas armadas para defender la tierra.

A finales de los años treinta el ex presidente Lázaro Cadenas promete a las mujeres el voto en su gestión y envía en 1937 una iniciativa de reforma al artículo 24 de la Constitución para otorgarles el derecho a votar y ser votada, aunque la Cámara de Senadores la aprueba, la de Diputados la rechaza.En apoyo La Alianza Nacional Femenina y el grupo Leona Vicario realizaron propuestas solicitando que se aprobara la  iniciativa de Cárdenas y tras varios años de lucha consiguen que en 1946 la Cámara de Diputados apruebe la  adición al artículo 158 que concede el derecho a votar a las mujeres, pero únicamente sólo para las presidencias municipales. Todavía pasaron siete años más (1953) para que estas modificaciones fueron publicadas en el Diario Oficial de la Federación y el derecho fuera ejercido.[4]De 1916, cuando Hermilia Galindo propuso el derecho al voto de  las  mujeres, a que se consiguió  su aprobación pasaron 37 años. Las mujeres ingresan al sistema político como sujetos de derechos políticos formales. El acceso de las mujeres al derecho a nivel nacional fue en octubre de 1953.

A partir de ese momento no existe impedimento legal para la participación política pero si obstáculos en la forma de participación, esto se debe a las condiciones políticas del país y que no hay una participación femenina plural. Los primeros estados que tuvieron diputadas federales fueron: Baja California, Nuevo León, Jalisco y Chiapas. Sin embargo, hay que aclarar que las primeras mujeres que ocuparon cargos de elección popular provenían del partido oficial (PRI) como las dos primeras senadoras de la república Alicia Arellano Tapia y María Lavalle de Sonora y Campeche respectivamente (1967-1970). En 1979 se elige una gobernadora Griselda Álvarez por el estado de Colima y gobierna hasta 1985.

Después de este periodo las mujeres poco a poco incrementan su participación en las elecciones,  entre finales de los setentas y principios de los ochenta, la representatividad de las mujeres en puestos públicos, fue significativamente más alta. Durante estas dos décadas se vive la irrupción de un movimiento de mujeres que crítico a  la sociedad patriarcal, así como al sistema político y toman un lugar importante en la lucha; el grupo Mujeres en Acción Solidaria (MAS) y  Movimiento Nacional de Mujeres (MNM) se unen para luchar en favor de los derechos de la mujer en todos los ámbitos no sólo en el político, exigen derechos como trabajadoras y madres (piden guarderías de 24 horas para madres trabajadoras y estudiantes). El 12 de marzo de 1979 el Frente Nacional por la Liberación y Derechos de  las Mujeres (FNALIDM), en el cual se  conjuntaron  diversos grupos de mujeres,  pedían igualdad política y legal para todos y todas, entre las peticiones encontramos el derecho al trabajo y a  la independencia económica de las mujeres, el derecho de las mujeres a controlar sus propios cuerpos y por el libre ejercicio de  las  sexualidad, entre otros, esto fue publicado Boletín número 1 de  FNALIDM,  junio de 1979.

La participación política de las mujeres en los años ochenta sigue su rumbo, esta fue una época de grandes conmociones económicas, naturales y sociales. La crisis económica de principios de la  década lanzó a las mujeres al mercado de trabajo, podemos ver que durante este periodo su participación era mucho más activa, se forman más movimientos de mujeres y ONG de mujeres y para mujeres. Durante este periodo  toma importancia la lucha por una vida digna,  mejores condiciones de vivienda y la mejora en primeras necesidades como agua, luz, drenaje, etc.Así mismo, es importante señalar que duranteel terremoto del 1985 destaco el trabajo realizado por diversas organizaciones de mujeres.

Mujeres en Lucha por la Democracia (MLD) de la Coordinadora Benita Galeana (CMBG) organizo el Foro De Mujeres y Democracia en México (1988), cuyos objetivos eran reunir a las  mujeres de las distintas organizaciones para discutir la coyuntura política nacional. Algunos de los temas a tratar fueron: La democracia y su significado para las  mujeres,la lucha contra la violencia y la defensa de la vida.

La importancia de haber alcanzado el derecho al voto no cambio significativamente la participación, pero durante los acuerdos de Beijing (1995)se planteó que para fomentar la participación política de nuestras mujeres era necesario una política de cuotas o de acciones afirmativas, para lo cual era necesario un avance constante y participativo de nuestras mujeres en puestos de elección y representación, lo que se definió como un empoderamiento político para la mujer mexicana.

Durante los años noventa, diputadas de los diferentes partidos presentaron aproximadamente 36 diversas iniciativas de género de las  cuales sólo fueron aceptadas tres, la mayoría de estas iniciativas tenían que ver con penalización de la violencia contra las mujeres y niñas,la no discriminación en el trabajo, el derecho de las mujeres a la propiedad ejidal y mayores derechos sociales.El parlamento de mujeres fue constituido el 8 de marzo de 1998. El cual está formado por las comisiones de género y equidad de la Cámara de Senadores y la Cámara de Diputados. Estas comisiones se unen para darle seguimiento a  los acuerdos de Beijing y dar respuesta de las mujeres de México.

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Ya hicimos un breve recorrido por la historia y hemos visto que la mujer ha estado presente políticamente en ella, pero la batalla femenina por ejercer su derecho de voto que empezó formalmente con la publicación de la Declaración de los Derechos de la Mujer y de la Ciudadana (1791) y en nuestro país como ya vimos existen registros que muestran que desde el siglo XIX las mujeres ya demandaban ciudadanía, justicia y equidad política.

La lucha por conseguir el voto ciudadano de las mujeres mexicanas fue arduo y tardado hasta que se logró consolidar en octubre de 1953, cuando las mujeres consiguieron lo que tanto habían deseado: el voto y el acceso a cargos públicos de elección. Se consumaba un sueño, se atendía una demanda de género y se emprendía una nueva contienda contra la discriminación, marginación e inequidad. Hoy las mujeres en nuestro país son líderes dinámicas y firmes defensoras de sus derechos; sin embargo, el espacio y la apertura para su liderazgo y participación política aún tiene sus limitaciones.

El papel familiar, social y político de la mujer ha cambiado drásticamente durante la segunda mitad del siglo pasado. Pasó, de estar sujeta a la vida familiar y a la procreación, para incorporarse en la vida productiva, la competencia e insertarse en la vida política del país. La ONU comenta que las mujeres de México ocupan el lugar 31 de 143 al evaluar y medir el porcentaje de escaños y curules que ocupan las mujeres en ambas cámaras legislativas. En la de Diputados tienen solamente 142 curules de 500 y en la de Senadores tan sólo 29 de 128 escaños. Para corregir las distorsiones del mercado político se han creado y aplicado las cuotas de género; no obstante, hemos observado cómo siempre existe la manera de evadir la legislación e imponer intereses antes que el equilibrio y la equidad democrática.

El sufragio femenino va más allá del derecho a emitir el voto durante cada proceso electoral; significa el reconocimiento a la igualdad en la participación política, el empoderamiento de las mujeres como representantes de una democracia y el entendimiento de que sin la participación activa de las mujeres en todos los niveles de gobierno no se podrán conseguir los objetivos de igualdad y desarrollo tan necesarios en nuestro país.Se trata de que tengan las mismas condiciones en la competencia por el gobierno de nuestro país.

No es una novedad que las mujeres aún no están en igualdad de condiciones en nuestra sociedad y la política no es la excepción. El respeto al derecho de la mujer a votar y ser elegida en la política mexicana sólo se trató de un eslabón en la complicada lucha que se libra hasta nuestros días, aún falta mucho camino por recorrer y para estas próximas elecciones la situación no se ve que sea diferente.

En estas elecciones presidenciales hay cinco candidatos  en los que sólo figura una mujer, López Obrador (Morena-PT-PES), Ricardo Anaya (PAN-PRD-MC), Antonio Meade(PRI-PVEM-PANAL),MargaritaZavala (independiente) y Jaime Rodríguez “El Bronco” (independiente), es evidente que a pesar del peso electoral que tienen las mujeres en México, en las últimas elecciones a presidente hubieron escasas mujeres candidatas. Lo que podemos ver en la siguiente grafica del INE.

En las últimas 5 elecciones a presidente ha habido más candidatos. (Gráfica: CC News con datos del INE)

Pero esa desigualdad no sólo se puede ver en las candidaturas, sinotambién en la conformación del gobierno, donde la participación de las mujeres es muy baja como es el caso de las Secretarías de Estado, instituciones destinadas a regular y controlar aspectos claves del país.  Como se muestran en los registros de los últimos cinco sexenios, la mujer ha tenido un papel muy pobre en puestos altos de gobierno.

La participación de la mujer en Secretarías de Estado es muy pobre. (Gráfica: CC Newscon datos del INE)

En las Elecciones 2018 el escenario es complejo, sobre todo en un país en donde la violencia ha marcado cifras extraordinariamente alarmantes, en el que las mujeres son uno de los sectores más afectados, hace falta no sólo el aumento en la participación del electorado femenino en los comicios, así como, una apertura en la política y papeles clave en el gobierno, dándoles la oportunidad de demostrar que una vez más pueden contribuir a un cambio radical en México.  Las elecciones de este año serán definitivas para consolidar la participación política de las mujeres y la meta no debe ser otra que lograr la igualdad de género necesaria para el rompimiento de los estereotipos y la violencia existente.

Fuentes consultadas

 

[1] Profesora- investigadora adscrita al Departamento de Política y Cultura de la División de Ciencias Sociales y Humanidades, UAM – Xochimilco.

[2]El país (1/10/2015) “El “papel de las mujeres en la vida política” http://www.estepais.com/articulo.php?id=274&t=el-

[3]CIMAC (2003), Hermila Galindo de Topete, primera mujer congresista, por Erika Cervantes, http://www.cimac.org

[4]CIMAC (2003), Hermila Galindo de Topete, primera mujer congresista, por Erika Cervantes, http://www.cimac.org