Mujeres. Derecho a una maternidad voluntaria

Esther Araceli Gómez Ramírez

El panorama de las mujeres en Guerrero en relación con el derecho a una maternidad voluntaria es muy desalentador y desigual con respecto a otros estados de la República. Todos los días nos enfrentamos a situaciones que nos colocan en un contexto de vulnerabilidad y desigualdad: falta de acceso a seguridad social, criminalización para aquellas que deciden abortar, violencia obstétrica cotidiana y fallas estructurales de los sistemas de salud. Estas cuatro condiciones,las cuales es necesario atacar de manera urgente, darles atención real y adecuada,marcan claramente la limitación para que las guerrerenses ejerzan plenamente sus derechos humanos en materia reproductiva.

A pesar de que las problemáticas arraigadas son claras, visibles y lastiman los derechos y la estabilidad emocional, ni las autoridades ni la sociedad en general —y qué decir de los grupos radicales—han tenido la capacidad de garantizar una seguridad integral y real para las mujeres;al contrario,se obstaculiza, mal informa y no se tiene un análisis imparcial del tema.Además, las leyes y marcos jurídicos tienen muchos vacíos, y si sumamos la corrupción y el tipo de sociedad aun patriarcal y de sometimiento al ego machista, no es posible avanzar sustancialmente para garantizar una justicia plena.

Hace un año, la Asamblea Legislativa de la Ciudad de México, tras una amplia consulta y debate público con la población capitalina, despenalizó la práctica del aborto en los hospitales públicos durante las doce primeras semanas de gestación, en una histórica votación que, recogiendo veinticinco años de demandas feministas, dejaba en completa libertad a las mujeres para decidir la suspensión del embarazo.El 23 de abril de 2018 este derecho se amplió a las clínicas del sistema de salud de la urbe; mientras, por un lado, las mujeres feministas y progresistas plantean la necesidad urgente de extenderlo a todo el país y, por otro, varios grupos de mujeres conservadoras, apoyadas por la Asociación de Abogados Católicos, pugnan para que los ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación procedan a declarar la inconstitucionalidad y, por tanto, la invalidez de las normas generales que despenalizan el aborto.En este clima político es importante recordar qué es la ciencia, ese paradigma moderno de la verdad investigable, que las iglesias, y en particular la católica, en ocasiones satanizan y en otras utilizan para defender sus prejuicios morales contra las libertades civiles, en particular contra el derecho de las mujeres a decidir sobre su proyecto de vida, su cuerpo y su sexualidad.[i]

Seguimos, pues, las mujeres guerrerenses todavía atrapadas en el dilema moral y religioso de si tenemos derecho o no a decidir nuestra propio futuro reproductivo; mas allá de todas las controversias o de no saber con certeza quiénes tienen la razón, es necesario un análisis reflexivo desde el punto de vista personal, o sea, como si la problemática la vivieras tú, que lees en este momento este texto; se requiere ser empáticos y ponernos en la situación de cada una de las mujeres que tienen la necesidad de tomar una decisión sobre su maternidad.

  1. Falta de acceso a seguridad social.Es uno de los factores que mayor mortalidad causa entre las mujeres, ya que la mayoría de las habitantes de Guerrero no cuenta con los servicios más básicos y elementales de salud en sus comunidades, poniéndolas en riesgo latente de contraer enfermedades de las que no se dan cuenta hasta que es demasiado tarde, que son transmitidas sin posibilidades de tratamiento o cura a los fetos que se gestan en sus vientres.

2.Criminalización para aquellas que deciden abortar.La tasa más alta de muertes maternas por abortos clandestinos es entre jóvenes estudiantes, desde menores de edad hasta de nivel superior; si bien no estoy de acuerdo con aprobar por ley que vayan abortando por la vida sólo por haber tenido un descuido, sí considero conveniente analizar cada caso y sus particularidades, ya que hay situaciones que provocan embarazos no deseados,como haber sido víctimas de algún delito, y no se puede obligar a ser madre con ese dolor y trauma;hasta el día de hoy, en la entidad no hay un trato real y profesional que ayude a superar estos acontecimientos dolorosos.Es innegable el gran negocio de las clínicas de abortos clandestinos, que lucran y no se tientan el corazón para acabar con la vida de jóvenes desesperadas, y lo peor es que hay mujeres encarceladas por sus mismos familiares en complicidad con autoridades por el hecho de abortar,a veces sin siquiera haberse dado cuenta de que estaban embarazadas.

3.Violencia obstétrica cotidiana.Esta es otra de las caras del horror que viven las mujeres guerrerenses en su etapa de maternidad.La falta de calidez y trato digno hacen de estos momentos los más dolorosos y horribles tanto para la madre como para las familias que ven con indignación e impotencia como son tratadas sus mujeres.Partos en baños de hospitales, en salas de espera o en las aceras de las clínicas sólo por no ser derechohabientes de los servicios de salud más cercanos a ellas, y a eso le sumamos el trato déspota, agresivo y hasta burlón de los encargados de acompañar esta etapa en los nosocomios del estado, prácticas que, a pesar de tener evidencias claras y contundentes,no son castigadas ni corregidas.

  1. Fallas estructurales de los sistemas de salud.Producto de una muy mala administración económica o malversación de los fondos de los nosocomios, que deriva en falta de material y métodos de atención adecuados porque sencillamente no se cuentan con ellos.El viacrucis de que a pesar de ser atendida en un centro hospitalario te toque cubrir el costo de medicamentos y todo el instrumental que se necesita para tu atención, es un factor de estrés detonante en la decisión de tener o no un embarazo seguro.

Por último, mi opinión, con respeto de todas las demás que se pudieran emitir al respecto, es que cada mujer tiene el derecho y la capacidad de decidir sobre su cuerpo siempre y cuando sea de manera responsable y en condiciones verdaderamente válidas para tomar la decisión de seguir con la concepción o no de su maternidad: “si no conoces mi historia, no me juzgues; yo no conozco la tuya, pero te abrazo en tu dolor y me hermano a tu decisión…”

[i]https://francescagargallo.wordpress.com/ensayos/feminismo/feminismo-y-mujeres/la-maternidad-voluntaria-es-indispensable-para-gozar-del-derecho-a-la-vida-de-las-mujeres/