La izquierda al poder: el triunfo electoral de morena

Olivia Gómez Lezama*

Triunfo electoral, 2018. Foto: Carolina Ramírez

A lo largo de casi todo el siglo XX la izquierda buscó arribar al poder político, sin embargo, fue hasta casi el final de la segunda década del siglo siguiente, es decir, el pasado 2018, cuando finalmente lo consiguió. El camino que llevó al triunfo electoral del Movimiento Regeneración Nacional (morena)no fue sencillo ni fácil. Por el contrario, durante este tiempo las diversas izquierdas que tuvieron lugar a lo largo de este período del que es heredera libraron diversas luchas sociales y políticas, atravesadas por coyunturas nacionales, latinoamericanas e internacionales que influyeron en su actuación, la cual, en muchas ocasiones no estuvo exenta de la censura y la represión. De ello daremos cuenta, aunque de manera breve, con la finalidad de no olvidar la memoria histórica de la izquierda una vez que conquistó el poder político.

En 1964 la izquierda compitió en la escena electoral con el Frente Electoral del Pueblo (FEP) cuyo candidato presidencial fue Ramón Danzós Palomino, uno de los fundadores de la Central Campesina del Pueblo (CCP), quien fue preso político varias veces por ser un luchador social. En aquella ocasión, el Partido Comunista Mexicano (PCM), que formó parte de dicho frente, intentó recuperar su registro electoral, que había perdido en 1946 tras una reforma electoral que incrementó los requisitos para ello. Sin embargo, pese a que el FEP tuvo una campaña exitosa (cabe señalar que en dicha elección Díaz Ordaz fue electo presidente de la república) le fue negado su registro:

A pesar de que en apariencia el Frente Electoral del Pueblo cumplía con todos los requisitos de la Ley Federal Electoral, el registro no le fue otorgado por las autoridades competentes bajo el argumento de que los documentos entregados por la organización eran fraudulentos. Según expertos en grafología y dactiloscopia de la Procuraduría General de la República, hubo irregularidades tales como la falsificación de firmas y la repetición de una misma huella digital frente a distintos nombres.1

Debido a ello, el PCM consideró que tal negativa de otorgarles su registro electoral parecía más bien un pretexto del gobierno para dejarlo fuera de la escena política:

La burguesía rechazó el registro del FEP alegando “irregularidades” en la documentación presentada, a pesar de que el FEP demostró en el curso de la campaña electoral, por sus actos públicos, que en influencia sobrepasaba por mucho la de 2 de los partidos que gozan de registro. Eran, pues otros motivos los que determinaban la negativa a registrar al fep y no a las ‘irregularidades’ de la documentación.2

En 1976 se presentó una coyuntura favorable para la izquierda, en virtud de que el sistema político-electoral se mostraba en franca crisis pues solamente se registró un candidato presidencial, el oficial José López Portillo, quedando en entredicho la supuesta democracia, ya que no podía existir tal sin competencia. El Partido Acción Nacional (pan) no se presentó a la contienda por conflictos internos, mientras el Partido Popular Socialista (pps) y el Partido Auténtico de la Revolución Mexicana (parm) apoyaron al candidato del Partido Revolucionario Institucional (pri).3

El sistema político dominante se había agotado, la campaña comunista encabezada por Valentín Campa sacó a la luz su ineficacia, pues dejó claro que no toleraba la existencia de la oposición real, de ahí que le haya quitado y negado su registro por varias décadas a los partidos de izquierda. Además se basaba en una supuesta democracia que en realidad no existía, ya que sólo en apariencia estaban representadas todas las fuerzas políticas. Desde una aparente izquierda se encontraban el pps y el parm, sin embargo, ambos no tenían una fuerza política propia y subsistían gracias al apoyo que le daban al partido oficial. Al centro se encontraba el pri y a la derecha el PAN, cuya crítica se limitaba a opinar que las malas condiciones en que se encontraba el país obedecían a que el gobierno no se apegaba a la constitución y no cuestionaba el sistema en sí.4

Campa, quien había sido preso junto a Demetrio Vallejo por su participación en el movimiento ferrocarrilero de 1958-59, tras poco tiempo después de ser liberados en 1970, Campa aprovechó la “apertura democrática” mediante la cual el gobierno de Luis Echeverría buscó legitimarse por su responsabilidad en la represión estudiantil de 1968. Dado que Campa no estaba registrado de manera oficial, pues el pcm carecía de registro legal, los votos que se emitieron a favor de la izquierda lo hicieron marcando el recuadro para los candidatos no registrados.

La campaña comunista fue un éxito, pues se convirtió en uno de los factores que llevaron al régimen a elaborar la reforma política de 1977, con la que el pcm recuperó su registro electoral. Durante las siguientes elecciones de 1979 la izquierda pudo participar legalmente en las elecciones, luego de varias décadas de actuar al margen del sistema político-electoral. Ese año la “Coalición de Izquierda” obtuvo 18 diputaciones.5

Para 1981, el pcm que contaba con la trayectoria partidaria más añeja (fundado en 1919), desapareció para fusionarse con otras agrupaciones de izquierda y crear el Partido Socialista Unificado de México (psum). Muy lentamente la izquierda fue ganando en las contiendas electorales. Sus primeros éxitos los tuvo en el ámbito municipal. Para 1984 contaba con 162 regidurías en el país.6 Posteriormente, en vísperas de una de las más disputadas elecciones, se constituyó en 1987 el Partido Mexicano Socialista (pms) tras incorporarse el Partido Mexicano de los Trabajadores (pmt) encabezado por Heberto Castillo. En 1988 por vez primera la izquierda con el Frente Democrático Nacional (fdn), estuvo muy cerca de obtener por la vía electoral la presidencia de la república, sin embargo, nunca se reconoció oficialmente el fraude electoral que se llevó a cabo.

Mujeres morena, 2019. Foto: Carolina Ramírez

Varios años después ocurrió algo muy similar, en el 2005 el ex presidente Vicente Fox buscó desaforar a Andrés Manuel López Obrador (amlo)mediante una campaña de desprestigio. Sin embargo, la situación se revirtió ya que éste salió bien librado de la situación gracias al apoyo popular que obtuvo y, por el contrario, incrementó sobremanera su popularidad.7 Este acontecimiento marcó el rumbo de la contienda electoral de 2006, pues la candidatura de amlo logró darle nueva vida al Partido de la Revolución Democrática que se encontraba en crisis tras sus alianzas con el pri-an (pri y pan). Se trató de una de las contiendas más disputadas (de acuerdo con los datos oficiales la diferencia de votos recibidos entre López Obrador y Felipe Calderón fue de 0.58). Ante la falta de reconocimiento de las autoridades del fraude electoral, se emprendió la campaña ciudadana de “voto por voto, casilla por casilla”, que se hizo tan popular.

Después de las elecciones de 2012, el 19 de noviembre del mismo año en la Ciudad de México se llevó a cabo el congreso fundacional de morena. En él participaron poco menos de 1 700 delegados de toda la geografía nacional; 86.2 % de los asistentes se pronunciaron por convertir al movimiento en un partido político nacional. Entonces se propuso ser la “organización social y política más importante de este país”, construida no para tomar el poder sino “para cambiar el régimen”, pues su propósito último es “que triunfe la justicia sobre el poder”.8

El 9 de julio de 2014 morenaobtuvo su registro electoral. Finalmente, con poco tiempo transcurrido desde su fundación, el 1 de julio de 2018 morena logró lo que no consiguió ninguno de los partidos de izquierda que le antecedieron: la presidencia de la república. Como se ha ido señalando, el camino para llegar a este momento no fue fácil y pasaron décadas para que los movimientos, disputas y cuestionamientos de la izquierda se sobrepusieran y tuvieran la oportunidad de gobernar al país. Además, de lograr la mayoría en el Congreso de la Unión, también lo hicieron en 18 de los congresos locales y cinco gubernaturas: la cdmx, Veracruz, Tabasco, Chiapas, Morelos y, recientemente, el pasado 1 de julio de este año, Puebla.

*Doctora en Historia Moderna y Contemporánea por el Instituto Mora, con líneas de investigación en historia poítica y de las izquierdas.

 

1 Gaxiola Lazcano, Victoria (2014), “La lucha electoral del fep en las elecciones de 1964”, en BiCentenario. El ayer y hoy de México, Instituto Mora, México, núm. 23, 17 de junio de 2014.

2 Martínez Verdugo, Arnoldo (1973), Partido Comunista Mexicano 1967-1972, Cultura Popular, México, p. 32.

3 Castellanos, Laura (2007), México armado 1943-1981, Era, México, p. 259.

4Loaeza, Soledad (1974), “El Partido Acción Nacional: la oposición leal en México”, en Luis Medina et al., La vida política en México (1970-1973), Colegio de México-Centro de Estudios Internacionales, México, p. 103

5Carr, Barry (1996), La izquierda mexicana a través del siglo XX, Era, México, p. 282.

6Ibid., p. 297.

7 Rodríguez Araujo, Octavio (2015), Las izquierdas en México, Orfila, México, p. 166.

8Illadés, Carlos (2014), De la social a morena, Jus, México, p. 154.