Rosa Marínez
¡Ya basta! Fue la proclama que de fondo motivo la esperanza y que impulsó la transformación de la vida pública del país. La cuarta transformación está en curso porque las mujeres y hombres libres y conscientes así lo decidieron y acudieron a votar en 2018, y no se equivocaron. Ellas y ellos están convencidos de lo que no quieren repetir, tolerar e ignorar más. El movimiento de regeneración nacional avanza: “No al retroceso ni al viejo régimen corrupto. Sí a las causas justas y a la democracia”.
Las legisladoras y los legisladores de este renovado gobierno laboran arduamente desde el Congreso de la Unión para contribuir, impulsar y hacer posible el Proyecto de Nación que propuso el líder moral del Movimiento Regeneración Nacional (morena), Andrés Manuel López Obrador desde su campaña a la presidencia.
Sin embargo, en morena la formación de nuevos cuadros es indispensable y prioritaria al interior del partido, y para ello es indispensable la capacitación continua, el fortalecimiento de sus dirigentes, la formación política y democrática de sus bases y sus militantes.
Nadie ignora que al interior del partido existen diferencias insoslayables que confrontan a sus dirigentes, y con ello está en riesgo la existencia del partido. Pero no debemos olvidar que fue el movimiento social y comunitario el que logro darle vida al atender sus principios.
La revisión y el análisis de los documentos fundacionales, el ideario político y democrático del movimiento-partido son exigencias que hoy demandan recomponer y reformular las estrategias, así como configurar el camino de paz que el movimiento social y la población del país requieren.
Recordemos que los adversarios están afuera, que de ellos nos libramos, y sin embargo no bastará con detener sus embates. Esperan retornar reforzados, con sed de poder, con ganas de imponer su yugo, de desquitar su ambición y continuar el saqueo. Eso no nos lo podemos permitir.
Sin duda es importante engrosar las filas, visibilizar e integrar a las mujeres en la lucha igualitaria y en paridad de oportunidades dentro de los cuadros de dirigencia del partido. Reconocer que la manera de incorporar a las mujeres pasó de ser una dadiva, a ser un derecho que debe ser atendido de manera puntual y estricta, sin simulaciones.
Es por ello que en este número especial en voz alta se ocupó de recoger el análisis y opiniones de cinco mujeres, quiénes desde su ardua contribución al movimiento, partido y gobierno, hoy sostienen su plena convicción por renovar al país. Son cuatro legisladoras y una académica quienes nos comparten su voz y se manifiestan desde el ángulo femenino, no sin antes recordarnos que de los temas que nos conciernen “la agenda de las mujeres es la agenda del país”.