“8M lucha, pendientes y memorias”

Natalia Eguiluz*

Foto: «8M», gráfica digital, Natalia Eguiluz, 2022

El 8 de marzo de cada año es una fecha que nos sirve para hacer un balance sobre cómo estamos las mujeres en el mundo y en cada país, así mismo es una jornada histórica para alzar la voz y exigir lo que hace falta.

En México estamos en un proceso de transformación que inició en 2018 con el triunfo de nuestro Presidente Andrés Manuel López Obrador. Buscamos dejar atrás más de 36 años de neoliberalismo; estamos reconstruyendo un país que fue hecho pedazos por los gobiernos neoliberales: inmerso en la precariedad, la corrupción, el despojo de derechos, la pobreza, la desigualdad y la violencia. No ha sido fácil salir de esa tragedia, y menos con una pandemia, pero hemos visto avances de gran importancia para el país en general, y también para las mujeres en lo específico. Sin duda vivimos tiempos históricos.

Hoy en día, en contraste a lo que sucedía con los gobiernos neoliberales, con la Cuarta Transformación hay una redistribución del presupuesto público, en el cual se pone en el centro al pueblo y se ve primero por las y los pobres. El 70 % de los hogares reciben al menos un programa social, y en varios de éstos, cabe señalar que la mayor parte de las personas beneficiarias son mujeres.1 Asimismo, las pensiones para personas adultas mayores; becas para estudiantes de todos los niveles escolares del sistema de educación pública, con prioridad para las y los pertenecientes a las familias en condición de pobreza; y el apoyo a personas con discapacidad permanente, ya son derechos constitucionales. También en estos tres años se ha dado un aumento en el salario mínimo del 65 % en términos reales, lo cual no es cualquier cosa, hace más de 40 años que no sucedía, además se hizo una ley para limitar el outsourcing.2 

Otro de los avances especialmente significativo para las mujeres, sin duda, es la reforma constitucional Paridad de Género en todo (2019) con la que se garantiza que las mujeres ocupen el 50 % de los cargos en los tres órdenes de gobierno y en los tres niveles, así como en los organismos autónomos y en los partidos políticos.

Asimismo en materia de derechos sexuales y reproductivos hemos visto avances de relevancia, pues además de la Ciudad de México se le han sumado cinco estados en los que ya se legalizó la interrupción del embarazo hasta las 12 semanas de gestación, además está la ley de Amnistía promulgada en 2020, y la declaración histórica en 2021 de la Suprema Corte de Justicia de la Nación sobre la inconstitucionalidad de penalizar el aborto en el país. También se ha avanzado en la promulgación de leyes contra la violencia política en razón de género, para la prohibición del matrimonio infantil, por la tipificación del feminicidio como delito grave, y para garantizar el apoyo a las y los hijos de victimas de feminicidio.

Sabemos que un reto de trascendencia aún no logrado es abatir la violencia extrema contra las mujeres, las desapariciones de jóvenes y los feminicidios a nivel nacional. Sin embargo, hay buenas noticias3 en la Ciudad de México con el gobierno encabezado por la Dra. Claudia Sheinbaum, pues en el año 2021 se logró disminuir los feminicidios el 24 %. Hay varios programas para prevenir y atender la violencia contra las mujeres como las LUNAS, Mujeres SOS, Senderos Seguros: camina libre, camina segura, Abogadas de las Mujeres, etcétera, y vale mencionar también, que ahora contamos con el Paseo de las Heroínas, esto es un conjunto escultórico de mujeres heroicas en la historia de México, instalado en Paseo de la Reforma.

Incluyo como relevante estas esculturas pues toda transformación lleva una lucha en el plano de lo simbólico y en la narrativa sobre desde dónde, y quiénes hacen la historia, visibilizar a las mujeres y mostrar su importancia, era un pendiente de los gobiernos de la Ciudad de México, hoy resarcido. Hasta el momento se han instalado 10 esculturas de mujeres históricas: Leona Vicario, Sor Juana Inés de la Cruz, Mexicanas Anónimas Forjadoras de la República, Josefa Ortiz, Gertrudis Bocanegra, Margarita Maza, Carmen Serdán Alatriste, Juana Belén Gutiérrez Chávez, Matilde Montoya Lafragua y Sara Pérez Romero.

El movimiento feminista ha estado muy activo también en lo referente a los monumentos. De hecho, el año pasado, distintas colectivas feministas y madres de víctimas instalaron una antimonumenta en la glorieta a Cristóbal Colón —lugar del que fue retirada la escultura de Colón por parte del Gobierno de la Ciudad de México— y desde ese día se ha denominado como “Glorieta de las mujeres que luchan”. Una antimonumenta temporal instalada en honor a las madres que exigen justicia por sus hijas, víctimas de feminicidio en México.

Con estos actos, entre otros, vemos la importancia de las disputas por las narrativas en espacios públicos, por la historia, así como la resignificación y revitalización de los monumentos, a través incluso, de los antimonumentos que se erigen como forma de protesta.

La visibilización y la memoria de las luchas que han dado y que dan las mujeres es fundamental para entendernos como sociedad y caminar. Hoy en día en la Ciudad de México, encontramos por lo menos dos exposiciones sobre el tema, que sin duda se suman a las múltiples actividades que se hacen en la ciudad y en el país con motivo del Día Internacional de la Mujer. Una de las exposiciones se llama “¡En la calle y en la historia: 40 años de lucha feminista mexicana!”, muestra que reúne una selección de los archivos fotográficos y carteles de la colección de Ana Victoria Jiménez, así como de Producciones y Milagros, Agrupación Feminista, en la Casa del Lago, en Chapultepec. También muy cerca de ahí, encontramos la exposición de arte feminista en el Museo de Arte Moderno, titulada: “Indicios de una revuelta artística feminista”.

Sin duda ambas exposiciones nos comparten una perspectiva que abona a la construcción de la memoria histórica del feminismo. Al respecto, considero que sería muy necesario no sólo enfocarnos en el feminismo desde los años setenta, también es importante mirar a las mujeres que lucharon en la primera ola del feminismo a finales del siglo XIX y principios del XX. Quisiera poder mirar en exposiciones las demandas de las obreras, campesinas, maestras de esos tiempos, y mirar también las organizaciones, tensiones, movimientos y avances que las mujeres vivieron en el Cardenismo.

En tiempos actuales creo que es vital dialogar con las batallas que libraban las mujeres en las épocas de las grandes transformaciones en nuestro país, pues hacerlo nos ayudaría a ampliar los encuadres sobre lo que entendemos por feminismo, y las luchas que han dado las mujeres a lo largo de la historia para ubicar mejor nuestro presente, sus sentidos y sus posibilidades.

* Artista plástica feminista. Maestra en Estudios de la Mujer por la Universidad Autónoma Metropolitana-Xochimilco.

1 Gobierno de México (2021), “Fichas de monitoreo y evaluación 2020-2021. De los programas sociales a cargo de la Secretaría de Bienestar y de sus entidades sectorizadas”, Secretaría de Bienestar. Disponible en: <https://www.gob.mx/bienestar/documentos/fichas-de-monitoreo-y-evaluacion-2020-2021&gt;. Fecha de consulta: 10 de enero de 2022.

2 Gobierno de México (2021), “Tercer informe de Gobierno”, 1 de septiembre de 2021. Disponible en: <https://lopezobrador.org.mx/tercer-informe-de-gobierno/&gt;. Fecha de consulta: 10 de enero de 2022.

3 Gobierno de la Ciudad de México (2021) “Tercer Informe de Gobierno de la Ciudad de México”, Claudia Sheinbaum Pardo, Jefa de Gobierno, agosto 2020-julio de 2021. Disponible en: <https://informedegobierno.cdmx.gob.mx/&gt;. Fecha de consulta: 20 de enero de 2022.