Clara Marina Brugada Molina, diputada constituyente, economista y luchadora social

¿Cuál fue tu participación en los trabajos para elaborar la Constitución de la Ciudad de México?

Me tocó un rol importante: fui la primera vicepresidenta de la mesa directiva de la Asamblea Constituyente, que estaba conformada por siete personas: el presidente Alejandro Encinas, después tu servidora y representantes de los distintos partidos. La mayoría éramos mujeres, cinco, y dos hombres. morena llegó a los trabajos con una agenda de más de quinientos puntos para transformar la vida pública de la ciudad, que se construyeron a lo largo de los meses y recopilan las causas, luchas y propuestas de los movimientos sociales. Para nosotras, lograr este papel preponderante de morena fue portar las voces de la población que históricamente ha sido excluida.

Tuvimos que encarar una reforma política totalmente amañada, en la que sólo 60 por ciento de los constituyentes fue elegido por el pueblo y el resto impuesto por los poderes tanto de la ciudad como de la Federación, lo que dejaba una Asamblea maniatada: partidos como el PRI (Partido Revolucionario Institucional) o el PAN (Partido Acción Nacional), que no tienen una votación importante en la Ciudad de México, tuvieron derecho de veto, es decir, definían lo que se aprobaba y ejercían su mayoría.

Pero logramos superarlos con la autoridad moral de morena; esto es muy importante pues no teníamos la mayoría en la Asamblea Constituyente, pero somos el partido más votado en la ciudad. Conseguimos que nuestra voz se escuchara y convencimos, con el resultado de una Constitución distinta, democrática, de avanzada, progresista; con argumentos pudimos transformarla, lo cual no hubiera sido posible sin la participación de morena.

¿Se puede afirmar que morena integró los reclamos ciudadanos en la agenda? ¿De qué manera se garantizó esto?

De la agenda constitucional que construyó morena se tenían diversos apartados que logramos rescatar. En cuanto a la Carta de Derechos conseguimos que la lucha histórica de nuestros jóvenes por el derecho a la educación y cero rechazados quedara en la redacción final, con el argumento de que el gobierno de la ciudad está obligado a la inversión de recursos hasta lograr que ningún aspirante quede fuera de las escuelas de nivel medio superior y superior. De esta manera se garantiza constitucionalmente que debe haber una inversión tal en educación que logre que no haya excluidos. Es un triunfo histórico.

También conseguimos el derecho al agua y que quedara expresamente prohibida su privatización. Todos sabemos de la importancia de este tema y que en el ámbito federal hay una intención privatizadora del recurso vital. En este sentido, morena fue la fracción parlamentaria que tuvo más propuestas: logramos incidir para que los ciudadanos tengan derecho a tener agua de manera diaria, continua, equitativa, potable, asequible; esto es, la gestión del agua como responsabilidad pública en manos del gobierno y sin fin de lucro. Había voces en la Asamblea Constituyente que se oponían a que esto avanzara, pues la gestión del agua abarca desde la explotación hasta el cobro de tarifas y querían que parte de ello quedara en manos privadas. La situación es apremiante ya que actualmente en la administración de la ciudad hay partes de esta gestión que ya se han concedido a privados, por lo que para nosotros es un asunto de “patria o muerte” y lo que hicimos fue presionar.

¿Qué propuestas hice yo? Además del tema del agua, un paquete de derechos sociales. Así, propusimos el ingreso ciudadano universal, cuestión muy importante porque nos distingue dentro de una política social de avanzada; no hay a la fecha ninguna constitución en el mundo que garantice ese derecho. El asunto generó un gran debate y se puso como ejemplo la propuesta que hizo Andrés Manuel López Obrador en la Ciudad de México: la pensión universal, que es el derecho que tienen todos los ciudadanos a recibir un ingreso, un apoyo económico para sobrevivir y enfrentar la vida con sus carencias desde que nacen hasta que mueren. Eso garantiza la autonomía del ciudadano para poder buscar el mejor trabajo, para poder desarrollarse. Como no hay recursos suficientes para darle a toda la población, en la iniciativa que presenté propusimos que fuera por etapas y por edades. Después de un gran esfuerzo, luego de mucha lucha, logramos que quedara en la Constitución el derecho al mínimo vital. Por supuesto que cambiaron el nombre porque hablar de ingreso ciudadano “olía” a morena.

También propuse el derecho a la salud. En este caso desarrollamos una iniciativa que lo garantiza de manera justa, distributiva, es decir, que la salud llegue a donde más falta hace, así como el derecho a medicamentos gratuitos. Con esta propuesta, que de hecho Andrés Manuel López Obrador la echó a andar cuando fue jefe de gobierno, se revierte la política privatizadora de salud que se desarrolla en el ámbito federal y, sobre todo, los esquemas de Seguro Popular que no son parejos. Garantizar el tratamiento y los medicamentos gratuitos del sistema de salud de la ciudad transforma y revoluciona el sistema de salud federal.

Asimismo, presentamos las iniciativas del derecho constitucional a la pensión para adultos mayores y para las personas con discapacidades; obviamente no lo querían porque simplemente decir “pensión para adultos mayores” es igual a Andrés Manuel López Obrador. Fueron de los temas por los que más luchamos y quedaron como derechos constitucionales: las pensiones para adultos mayores, la pensión para personas con discapacidad y el sistema público de cuidados, propuesta que presentamos junto con Gaby Rodríguez y que revoluciona la política social de la ciudad.

Por otro lado, es la primera Constitución en el país que retoma el derecho a la ciudad, una iniciativa de morena que consiste en regular la función pública a favor de la población, en defender el espacio público de los intereses inmobiliarios.

Otro tema fue el de las alcaldías. Como sabemos, las delegaciones han sido espacios de administración pública pero no de gobiernos locales. En los veinte años con gobiernos de izquierda no han habido más cambios en ese sentido, si bien desde entonces a los jefes delegacionales los elige el pueblo. Logramos proponer alcaldías libres y autónomas para la gestión de recursos públicos, lo que garantiza que se conviertan en un nivel de gobierno más, distinto al central. En el ámbito federal hubo una reforma al Artículo 122 constitucional que le ponía limitaciones a las alcaldías, al grado que ni siquiera eran consideradas como gobierno. Ahora nosotros les damos nivel de gobierno, pero el asunto de los concejales fue definido desde la Federación y no pudimos incidir de manera distinta, digamos que no se puede contradecir lo que dice la Constitución federal, de ahí que busquemos ganar el país para cambiar todo.

Aunado con otros temas políticos de suma importancia, propuse que se cancelara la candidatura a quienes se les demuestre que están comprando el voto y utilicen los programas sociales con fines políticos para incidir electoralmente; esto quedó en la Constitución. Lamentablemente ahora lo están modificando en la Ley Electoral: el PRD (Partido de la Revolución Democrática), con su mayoría, lo está echando para atrás. Pero eso va a durar tres años, yo estoy segura que vamos a ganar toda la Asamblea Legislativa y podemos hacer los cambios en las leyes electorales que permitan que esta ciudad sea la primera del país en donde no se utilice la compra para vulnerar la voluntad ciudadana en cualquier elección.

A la luz de los resultados, ¿cuál es el ejercicio y vigencia de la Constitución hacia el futuro?

En primer lugar, la Constitución debe convertirse en el principal instrumento de lucha de la población de la Ciudad de México. Por ejemplo, aquellos jóvenes que están siendo excluidos para entrar a la preparatoria, y miles a la universidad, ahora ya no están solos, pueden dar la batalla con la Constitución en la mano y exigir que se cumplan los derechos que en ella se establecen.

Esta Constitución contiene las herramientas para que la gente exija al gobierno o a las autoridades responsables que cumplan con los ordenamientos establecidos. No conseguimos que esto quedara tal cual como proponía morena, pero sí que se abriera un espacio judicial que permita que la población luche por sus derechos y haga que los gobernantes cumplan.

Yo parto de que en 2018 vamos a ganar las elecciones en el país, y que esta Constitución nos va a servir para la ampliación de los derechos. Ahora en la ciudad nos sirve incluso para exigir, por ejemplo, el internet gratuito, que también fue propuesta de morena.

¿Qué podemos esperar de las impugnaciones en la Procuraduría General de la República (PGR)?

Tengo que decir que morena también impugnó porque nosotros obviamente tenemos una condición muy favorable para ganar la elección en la Ciudad de México: en cualquier encuesta vamos dos a uno frente al PRD, que sería nuestro principal opositor. Y resulta que dejaron en la Constitución un asunto electoral que prácticamente impide que morena tenga una mayoría suficiente para transformar la Constitución; eso está mal y es anticonstitucional, pues el ordenamiento permite que haya cierta cantidad de representación proporcional y uninominal de los diputados. Podemos tener varios escenarios: uno es que respeten la Constitución y que la Suprema Corte no reciba “línea” del Ejecutivo Federal y garantice. Logramos que el presidente de la mesa directiva de la Asamblea quede con las facultades para poder contestar, y por otro lado estamos incidiendo para que haya una buena defensa. Otro es que modifiquen lo aprobado; creo que les interesa revertir lo que se logró a nivel del poder judicial. Los del PRI están con una postura terrible, al parecer quieren modificar la parte judicial, lo del agua principalmente. Puede que eso quede. El tercer y peor escenario es que modifiquen muchísimas cosas, muchísimos temas, y que ya no quede la Constitución que logramos aprobar.

Veremos qué pasa, vamos a incidir para que se defienda la Constitución. Lo que sí nos queda claro son las propuestas que tenemos que hacer y por las que debemos seguir luchando.