Gabriela Rodríguez Ramírez, diputada constituyente y antropóloga social

¿Cuál fue tu participación en los trabajos para elaborar la Constitución de la Ciudad de México?

Principalmente en los derechos de las mujeres, que es el tema al que me dedico. Mis iniciativas se centraron en tres rubros: derechos sexuales y reproductivos, sistema de cuidados y otro que tiene que ver con el sistema de cuidados reflejado en iniciativas puntuales, en el tema de educación y trabajo.

¿Qué iniciativas fueron incluidas en la Constitución?

Todas las que propuse, costó mucho trabajo. El proyecto inicial del jefe de gobierno hablaba de autodeterminación y libre decisión sobre el cuerpo, y lo primero que quitaron fue la libre decisión sobre el cuerpo desde la Comisión, y la sorpresa para nosotros es que no fue el PAN, que siempre está en contra, sino el PRI. Todo el tiempo fue luchar para que el PRI no fuera votando con el PAN en contra de los derechos reproductivos. Cuando quitaron la decisión sobre el cuerpo, yo negocié que incluyeran en el artículo que menciona que toda mujer tiene derecho a decidir de manera libre y responsable sobre el número e intervalo sobre sus hijos, y le agregamos “de manera voluntaria”. A cambio de eso cedieron los del PRI, porque los del PAN no cedieron en nada.

El verdadero reto de esta Constitución era que necesitábamos dos tercios de cada artículo y a veces era de cada párrafo; de cien que éramos había que sumar 66 votos, es mayoría calificada. Eso fue lo más difícil.

El sistema de cuidados, que va en todo el apartado de seguridad solidaria, fue muy complicado de incluir, así como otra, que no era mi iniciativa: la Renta Básica, que no venía en el proyecto inicial pero quien la defendió fue morena. Logramos dejarlo como mínimo vital y se refiere a que todo mexicano por el sólo hecho de haber nacido va a recibir una renta, es importantísimo; fue una discusión durísima, la más dura de todas y probablemente de toda la Constitución, y quedó. Se negoció ese mínimo vital que es un concepto novedoso, muy del siglo xxi. Y no es ajeno a los derechos de las mujeres, pues obviamente muchas también requieren de ese mínimo vital; por ejemplo, el ama de casa que nunca ha tenido acceso a la educación o al empleo, y ahora tiene un mínimo vital.

El sistema de cuidados a mí me tocó argumentarlo. Éste va a aterrizarse en cada alcaldía, y en esto ayudó muchísimo Clara Brugada que tiene gran capacidad jurídica y política. Ahí vendrá el sistema para cuidar a bebés, ancianos, enfermos, personas con discapacidad, articulado entre la alcaldía y la comunidad. Esto quedó y es sustantivo para los derechos de las mujeres.

Además, todas las iniciativas que no fueron fáciles de incluir quedaron en el proyecto educativo; sabemos que no se tiene descentralizada la educación y ésta es federal, ¡pero cómo de que no!, la Constitución tiene que proteger los derechos educativos de esta ciudad si queremos un nuevo modelo de educación.

Y bueno, entre todo esto y muchos asuntos amplios metimos que se fuera extendiendo el horario de todas las escuelas hasta llegar a ocho horas diarias, ampliación del horario escolar. Y luego, en toda la parte laboral, pusimos los temas de conciliación, trabajo y familia, el valor del trabajo en el hogar y, finalmente, el derecho al tiempo libre. Todo eso quedó establecido en la Constitución. Muy importante, el derecho al tiempo libre, al ocio. En el tiempo libre queremos igualdad sustantiva, porque donde está la pobreza del tiempo es en las mujeres. La mujer no tiene tiempo para el ocio, y también ese tema quedó ligado a la igualdad sustantiva.

Estamos muy orgullosas de haberlo logrado. Porque para la agenda que llevamos la autodeterminación más la decisión voluntaria informada cubre totalmente y deja protegido el derecho a la interrupción legal del embarazo. No hay que decirlo así en la Constitución porque no es un derecho, el derecho es a decidir voluntariamente tener o no tener hijos.

¿Cuál es el futuro de la Constitución de la Ciudad de México?

Estamos en las manos de la Suprema Corte de Justicia de la Nación. Hay que esperar que actúe inspirada en lo que significan los Derechos Humanos y no por intereses partidistas. Espero que se comporte a la altura y defienda toda la nueva Constitución porque va con todos los derechos constitucionales federales y avanza en muchos, yo diría que prácticamente todos tienen experiencia en instrumentos internacionales, tienen una base jurídica internacional importante.

De no ser aceptados, pues vamos a levantarnos y tomar la ciudad. ¿Cómo es posible que aquí no se puedan definir los derechos? Los otros estados lo pueden hacer. La mayor esperanza es que sí se haga y si no, invitar a la ciudadanía a que salgamos a tomar las calles.